Úlcera péptica: Qué es, síntomas, causas, tratamiento y más

La úlcera péptica es un tipo de padecimiento bastante común a nivel mundial en todos los tiempos, ya que sus causas principales son la adquisición de una bacteria de fácil propagación y el consumo regular de anti-inflamatorios no esteroideos, si no son tratadas pueden llegar a tener un alto nivel de mortalidad, además de que se le puede confundir con otro tipo de padecimientos.

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¿Qué es la úlcera péptica?

Se entiende como úlcera péptica (PPU), a la enfermedad caracterizada por el rompimiento del revestimiento del tejido celular en el estómago, la parte principal del intestino delgado o la parte inferior del esófago. Suelen conocerse como úlceras gástricas si están en el estómago, y como duodenal si están en los intestinos. Su sintomatología más usual, suele ser el insomnio por las noches por dolor en el abdomen, tanto superior o inferior, que desmejora al ingerir alimentos.

Cuando se padece de una úlcera en el estómago, cualquier tipo de alimento puede empeorarla, el dolor suele descrito como ardor en la parte baja o superior del abdomen. Entre la sintomatología puede manifestarse eructos, náuseas, fátiga, pérdida de peso o el no tener apetito. En ocasiones, se pueden presentar de manera asintomática, las complicaciones que puede manifestar son hemorragias, perforaciones y obstrucción. Cuando se vuelven úlceras hemorrágicas, es una patología que puede ocurrir en el 16% de los pacientes.

Entre las principales causas, se encuentran la bacteria Helicobacter pylori, y el uso excesivo de fármacos anti-inflamatorios no estereoideos (mejor conocido como el grupo AINE). Otras causas poco usuales, es el tabaquismo, cuadros de estrés progresivos, padecimieno de Behcet, síndrome de Zollinger Ellison, enfermedad de Crohn o cirrosis hepática.

Los adultos de tercera edad son más propensos a que los AINE ocasiones ulceras. Por lo cual, se suele diagnosticar en base a la sintomatología que se confirma a través de una endoscopia o una radiografía de bario. La bacteria puede diagnosticarse mediante exámenes de sangre con anticuerpos, prueba de urea, evaluación de heces o alguna biopsia proveniente del tejido celular del estómago. Otras patologías que pueden producir una sintomatología parecida, es el cáncer de estómago, esofagitis, enfermedad coronaria o inflamación de la vesícula biliar.

La alimentación no suele ser de relevancia al momento de originar o prevenir úlceras pépticas. El tratamiento de estas, atribuye el dejar el tabaco, no tomar más AINE, evitar la injerencia de alcohol y el uso de fármacos para la reducción del ácido estomacal o reflujo, normalmente se hace uso de un inhibidor de la bomba de protones, o un taponador h2 con 31 días seguidos de tratamiento.

Las úlceras pépticas provocadas por la bacteria, suelen tratarse con antibióticos, si la resistencia al antibiótico aparece, el tratamiento no será efectivo. Las úlceras hemorrágicas son tratadas con endoscopia o cirugía abierta, si la anterior no es eficaz.

Asimismo, estás tienen una incidencia de un 3% en la población, nuevos estudios encontraron úlceras pépticas en aproximadamente 80 millones de personas en el año 2015, por lo cual se determina que al menos un 10% de las personas genera úlceras pépticas en algún momento de su vida. Esta afección puede ser mortal si no es tratada, su primera aparición fue en el año 167. Fue determinada con su causa en los años 90 por Barry Marshall y Robin Warren, por lo cual reciben un premio nobel.

El riesgo entre la población para generar úlcera pépticas, es alrededor del 10% . En los países occidentales, el porcentaje de personas con infecciones por H. pylori coincide aproximadamente con la edad (es decir, 20% a los 20 años, 30% a los 30 años, 80% a los 80 años, etc.). La prevalencia es más alta en los países del tercer mundo donde se estima en alrededor del 70% de la población, mientras que los países desarrollados muestran una proporción máxima del 40%.

Generalmente, las infecciones provocadas por H. pylori determinan una disminución global, incluso mas redundante en los países que son desarrollados. Se puede transmitir por alimentos, agua de tuberías contaminada, mediante saliva humana (compartir cubiertos o besarse). Cuando no se tenían tantos estudios sobre la úlcera péptica, se redujo el índice de incidencia por la aparición del paracetamol y supresores del ácido.

Úlcera péptica perforada

La úlcera péptica perforada (PPU) es una afección de emergencia frecuente en todo el mundo con una mortalidad asociada de hasta el 30%. La escasez de estudios sobre PPU limita la base de conocimiento para la toma de decisiones clínicas, pero hay algunos ensayos aleatorizados disponibles. Mientras que Helicobacter pylori y el uso de fármacos antiinflamatorios no esteroideos, PPU, manifiestan diferencias demográficas en cuanto a edad, sexo, ubicación de la perforación y etiología entre los países, al igual que las tasas de mortalidad.

La úlcera péptica perforada (PPU) es una urgencia quirúrgica y se asocia con mortalidad y morbilidad a corto plazo en hasta 30 y 50% de los pacientes, respectivamente. La variación mundial en la demografía, el estado socioeconómico, la prevalencia de Helicobacter pylori y los medicamentos con receta factores de riesgo para PPU es  difícil. PPU se presenta como una condición abdominal aguda, con peritonitis localizada o generalizada y un alto riesgo de desarrollar sepsis y muerte.

El diagnóstico precoz es esencial, pero los signos clínicos pueden oscurecerse en los ancianos o inmunocomprometidos y, por lo tanto, retrasar el diagnóstico. Las imágenes tienen un papel importante en el diagnóstico, al igual que la reanimación temprana, incluida la administración de antibióticos. La evaluación apropiada del riesgo y la selección de alternativas terapéuticas se vuelven importantes para abordar el riesgo de morbilidad y mortalidad.

Asimismo, las complicaciones de la úlcera péptica incluyen perforación, hemorragia y obstrucción. Aunque las perforaciones son secundarias a la frecuencia de hemorragia (relación de aproximadamente 1: 6), representan la indicación más frecuente de cirugía de emergencia para PPU. El manejo ha hecho que la obstrucción por úlceras recurrentes cicatrices sea un evento raro, y la adición de técnicas endoscópicas o emolización transarterial ha reducido la necesidad de cirugía urgente para úlceras sangrantes.

Hace algunos años más de 150,000 pacientes fueron hospitalizados por PPU complicada en Norteamérica. Aunque la proporción general de complicaciones debidas a perforaciones  fue siete veces menor que la hemorragia, la PPU causó el 37% de todas las muertes relacionadas con úlceras.

Según algunos estudios, más de una de cada 10 hospitalizaciones por PPU lleva a la muerte. De hecho, PPU tuvo una tasa de mortalidad 5 veces mayor que las úlceras hemorrágicas, y fue el factor más importante que contribuyó a la mortalidad hospitalaria con una odds ratio (OR) de 12.1 %.

Muchos estudios informan una incidencia constante de PPU, pero los estudios de Suecia, España y EE. UU. Observaron un descenso en la incidencia de hemorragias y perforaciones. Las tasas de mortalidad por PPU en Europa han sido bastante estables 10, a pesar del progreso en la atención perioperatoria , técnicas de imagen y manejo quirúrgico.

La epidemiología de PUP en general ha cambiado en el último medio siglo. Primero, siguiendo los cambios en el desarrollo socioeconómico en los países de altos ingresos, luego con la identificación y la terapia médica de Helicobacter pylori como agente causal y, además, con la introducción de inhibidores de la bomba de protones (PPI) desde 1989 en adelante.

En países de bajos y medianos ingresos (PIBM) durante este período, la mediana de edad en el momento del diagnóstico ha aumentado en más de 2 décadas (desde mediados de los años 30 hasta los 60 y más), la distribución de género se ha igualado, y una localización de úlcera previamente predominante en el duodeno ahora se ha desplazado a más úlceras gástricas

Mientras que un desequilibrio general entre los factores protectores y ulcerogénicos es obvio en la formación de úlceras, no está claro por qué algunos pacientes ocasionan perforaciones y otros no. La ulcerogenesis implica infección (H. pylori), lesión de la barrera de la mucosa (por ejemplo, uso de fármacos) y aumento de la producción de ácido. Sin embargo, las estimaciones de riesgo exactas y la contribución de cada factor aún no se conocen bien.

Por consiguiente, solo alrededor de un tercio de los pacientes con PPU tienen antecedentes previos o una úlcera péptica conocida al momento del diagnóstico. Además, algunos pacientes desarrollan perforaciones muy pequeñas (menor a 5 mm) sin grandes defectos de la mucosa, lo que sugiere que el tamaño de la úlcera no está relacionado con el riesgo de perforación, mientras que otros pacientes pueden desarrollar grandes defectos de la mucosa con perforación de varios centímetros.

¿Cuáles son sus síntomas?

Los signos y síntomas de una úlcera péptica más comunes son los siguientes:

  • Dolor abdominal, clásicamente epigástrico que se relaciona con la ingerencia de alimentos. En caso de úlceras duodenales, el dolor aparece aproximadamente dos horas después de tomar una comida.
  • Hinchazón y plenitud abdominal.
  • Reflujo gástrico (fiebre de la saliva después de un episodio de regurgitación para diluir el ácido en el esófago, aunque esto está más asociado con la enfermedad por reflujo gastroesofágico).
  • Náuseas y vómitos repetitivos
  • Pérdida de apetito y pérdida de peso
  • Hematemesis (vómitos de sangre); esto puede ocurrir debido a sangrado directo de una úlcera gástrica, o por daño al esófago por vómitos intensos o continuos (Como el Síndrome de Mallory Weiss)
  • Heces alquitranadas y malolientes debido a la presencia de hierro oxidado a partir de la hemoglobina
    en raras ocasiones, una úlcera puede conducir a una perforación gástrica o duodenal, lo que conduce a peritonitis aguda, dolor punzante extremo, y requiere cirugía inmediata.

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Cuando algún paciente tiene una historia clínica de acidez estomacal, provocada por el ERGE, y algunos fármacos, se sospecha de padecer de úlceras pépticas, que normalmente son los AINES, que suele inhibir el ciclo oxigenasa y otro tipo de glucorticoides como la dexametasona y prednisolona. En las personas que son mayores de cuarenta años, que tienen una sintomatología similar a la anterior, durante quince días, probablemente padezcan de úlceras péptica, por lo cual se recomienda ir al médico.

Asimismo, cuando la sintomatología se relaciona con la injerencia de alimentos, se diferencia las úlceras gástricas y las duodenales. Por ejemplo, una úlcera del estómago da dolor en el mismo cuando se come, provocando náuseas o vómitos, porque se genera ácido gástrico al mismo tiempo que el bolo alimenticio pasa al estómago. El dolor en las úlceras en en el duodeno, se agravan por el paciente, ya que se puede aliviar con la comida pero habrá dolor en las noches.

Los síntomas pueden variar dependiendo de la localización de la úlcera y de cuantos años tenga el paciente. Las úlceras comunes tienen la capacidad de sanar o reaparecer solas, el sufrimiento puede manifestarse durante algunas semanas, y posteriormente desaparecer. En los niños o ancianos, suele ser asintomático, a menos que haya existencia de algunas complicaciones.

Hay existencia de ardor alrededor del estómago, que puede dudar de media hora a 2 horas y medias, esto se asocia directamente a las úlceras. Este dolor se puede interpretar como alguna indigestión, reflujo e incluso hambre, suele generarse principalmente por la úlcera péptica existente. Se puede manifestar desde el ombligo hasta el esternón y puede degenerarse si no se ingieren alimentos.

El dolor puede presentarse en las noches, y aliviarse cuando se comen alimentos ya que hacen un colchón al ácido estomacal, o cuando se ingieren fármacos antiácidos. No obstante, puede ser diferente el dolor para cada persona, al igual que su tratamiento.

Complicaciones

  • El sangrado gastrointestinal es la complicación más común. Una hemorragia grande repentina puede poner en peligro la vida. Se asocia con una tasa de mortalidad del 5% al ​​10%.
  • Cuando se perfora el tracto gasrtointestinal, suele tener múltiples complicaciones si no es tratada, ya que la pared erosiona por la úlcera, haciendo que la cavidad abdominal tenga fluídez. Se puede ocasionar una peritonitis aguda y luego una bacteriana.
  •  El primer signo es a menudo dolor abdominal intenso y repentino como el síndrome de Valentino. La perforación de la pared posterior provoca hemorragia debido a la participación de la arteria gastroduodenal que se encuentra posterior a la primera parte del duodeno. La tasa de mortalidad en este caso es del 20%.
    La penetración es una forma de perforación a la cual conduce el orificio y la úlcera continúa hacia órganos que se encuentran cerca, como el hígado y el páncreas.
  • La obstrucción de la salida gástrica es un estrechamiento del canal pilórico por cicatrización e hinchazón del antro gástrico y el duodeno debido a úlceras pépticas. La persona a menudo presenta vómitos intensos.
  • El cáncer se incluye en el diagnóstico diferencial (elucidado por biopsia), Helicobacter pylori como el factor etiológico que hace que sea 3 a 6 veces más probable desarrollar cáncer de estómago a partir de la úlcera.

Clasificación de Forrest

Se clasifican según donde se encuentren:

1. Esófago
2. Estómago
3.Úlceras
4.Duodeno
5.Mucosa
6. Submucosa
7.Músculo

Por localizacion directa:

  • Duodeno (llamado úlcera duodenal)
  • Esófago (llamado úlcera esofágica)
  • Estómago (llamado úlcera gástrica)
  • Divertículo de Meckel (llamado úlcera diverticular de Meckel, es muy sensible a la palpación)

La úlcera péptica se puede clasificar en diferentes tipos según sus causas, entre ellas está:

Tipo I: Úlcera a lo largo del cuerpo del estómago, con mayor frecuencia a lo largo de la curva menor en incisura angularis a lo largo del locus minoris resistente. No está asociado con la hipersecreción ácida.
Tipo II: Úlcera en el cuerpo en combinación con úlceras duodenales. Asociado con la secreción de ácido.
Tipo III: En el canal pilórico dentro de 3 cm de píloro. Asociado con la secreción de ácido.
Tipo IV: Úlcera gastroesofágica proximal
Tipo V: Puede ocurrir en todo el estómago. Asociado con el uso crónico de AINE (como el ibuprofeno). Se visualiza en un aspecto macroscópico

Además, se pueden presentar úlceras gástricas benigna (del antro) de una muestra de gastrectomía. Las úlceras gástricas a menudo se localizan en la curvatura menor del estómago. La úlcera es un defecto parietal redondo a ovalado (“agujero”), de 2 a 4 cm de diámetro, con una base lisa y bordes perpendiculares.

Estos límites no suelen protuberantes o anómalos, en las formas tradicionales de alguna úlcera pépticas. Cuando hay existencia de cáncer en el estómago, los bordes de las úlceras son irregulares y la mucosa presenta pliegues circulares, por la cicatrización parietal.

Apariencia microscópica

En la apariencia microscópica, las úlceras pépticas gástricas, son la perforación de una mucosa que penetra en el tejido celular del estómago, que se genera por el ácido pepsina. Los márgenes de las úlceras suelen presentar gastritis crónica, y en sus etapas activas, se manifiestan cuatro áreas diferentes, la necrosis fibrinoide, tejido de granulación o fibroso, además de la parte inflamada. La base fibrosa puede tener trombosis y generarla.

Existen condiciones que pueden confundirse con los síntomas, entre ellas está:

  • Gastritis
  • Cáncer de estómago
  • La enfermedad por reflujo gastroesofágico
  • Pancreatitis
  • Congestión hepática
  • Colitis
  • Cólico biliar
  • Infarto de miocardio inferior
  • Dolor referido (pleuresía, pericarditis)
  • Síndrome de la arteria mesentérica superior.

¿Cuáles son sus causas?

Las úlceras pépticas ocurren cuando el ácido en el tracto digestivo se come en la superficie interna del estómago o del intestino delgado. El ácido puede crear una llaga abierta dolorosa que puede sangrar. Su tracto digestivo está cubierto con una capa mucosa que normalmente protege contra el ácido. Pero si aumenta la cantidad de ácido o disminuye la cantidad de moco, puede desarrollar una úlcera. Las causas comunes incluyen:

La bacteria Helicobacter pylori comúnmente vive en la capa mucosa que cubre y protege los tejidos que recubren el estómago y el intestino delgado. A menudo, la bacteria H. pylori no causa problemas, pero puede causar hinchazón la pared interna del estómago y producir una úlcera. No se tiene conocimiento de como se puede propagar, pero si se puede transmitir al compartir saliva o utensillos de cocina.

De igual manera, el uso excesivode ciertos analgésico, como el ingerir aspirina, así como ciertos analgésicos de venta libre y recetados llamados anti-inflamatorios no esteroideos (AINE) pueden irritar o inflamar el revestimiento del estómago (con sus paredes) y el intestino delgado. Estos fármacos pueden ser ibuprofeno ( como por ejemplo advil, motrin IB) y naproxeno sódico (Aleve, Anaprox, otros).

Este tipo de úlceras suele frecuentarse en los adultos mayores que toman estos fármacos para el dolor o aquellos pacientes que lo toman para tratar la osteoartritis. También el combinar los fármacos con los AINE, como lo son algunos esteroides, anticoagulantes, inhibidores para percibir la serotonina y otros, pueden desarrollar úlceras.

Úlceras pépticas en niños

En los niños el desarrollo de úlceras pépticas es un poco similar a la de los adultos, aunque el estrés y ciertos alimentos pueden agravar una úlcera, la mayoría de las úlceras son causadas por una infección por H. pylori o por el uso de medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) comunes, como el ibuprofeno.

Sin embargo, aunque la mayoría de los expertos coinciden en que la infección por H. pylori es una de las principales causas de las úlceras pépticas en adultos, no todos piensan que las bacterias son uno de los principales culpables de las úlceras infantiles. Algunos médicos hacen la distinción entre las úlceras duodenales, que comúnmente se asocian con la infección por H. pylori, y las úlceras gástricas, que pueden deberse a otras causas.

Se reconoce que ciertas afecciones médicas pueden contribuir al desarrollo de úlceras. Por ejemplo, los niños con quemaduras graves pueden desarrollar úlceras secundarias al estrés de sus lesiones. Esto también es cierto para los bebés que se vuelven sépticos (muy enfermos con una infección bacteriana). En niños sanos, las úlceras pépticas son muy inusuales.

Algunos médicos creen que más niños reciben úlceras gástricas relacionadas con las drogas que otros tipos de úlceras pépticas. Incluso el uso moderado de AINE puede causar problemas gastrointestinales y hemorragia en algunos niños. El paracetamol no causa úlceras estomacales y es una buena alternativa a los AINE para la mayoría de las afecciones infantiles.

Signos y síntomas

Aunque las úlceras pépticas son poco comunes en niños, si su hijo tiene alguno de estos signos y síntomas, llame a su médico:

  • Dolor ardiente en el abdomen entre el esternón y el ombligo (el síntoma de úlcera más común)
  • Náusea
  • Vómitos
  • Dolor en el pecho (por lo general, sordo y adolorido)
  • Pérdida de apetito
  • Frecuentes eructos o hipo
  • Pérdida de peso
  • Dificultades de alimentación
  • Sangre en el vómito o las deposiciones, que pueden aparecer de color rojo oscuro o negro

Estos signos y síntomas son comunes en muchas enfermedades infantiles y no necesariamente indican una úlcera, pero se deben informar a su médico. Según el historial médico y los síntomas de su hijo, el médico puede remitir a su hijo a un gastroenterólogo pediátrico (un médico que se especializa en trastornos del estómago, intestinos y órganos asociados) para una evaluación más profunda.

Diagnóstico

El médico puede hacer una serie gastrointestinal superior (GI) para observar de cerca el tracto gastrointestinal de su hijo. Una serie GI superior es un conjunto de radiografías del esófago, el estómago y el duodeno. El médico también puede ordenar una endoscopia superior, especialmente si se sospecha una úlcera. Este procedimiento, realizado bajo sedación, consiste en insertar un endoscopio, un tubo pequeño y flexible con una pequeña cámara en el extremo, por la garganta y en el estómago y el duodeno

Este le permite al médico ver el revestimiento del esófago, el estómago y el duodeno para detectar posibles úlceras, inflamación o alergias a los alimentos. También se puede usar para realizar pruebas de tejido para detectar H. pylori. La endoscopia a veces se usa con una prueba llamada sonda de pH en la que se inserta un pequeño cable en la parte inferior del esófago para medir la cantidad de ácido que ingresa en esa área.

Si hay evidencia de inflamación, el médico realizará la prueba de H. pylori. Esta prueba es importante porque el tratamiento para una úlcera causada por H. pylori es diferente del tratamiento para una úlcera causada por AINE. H. pylori puede diagnosticarse a través de:

  • Pruebas de tejido (realizadas durante una endoscopia)
  • Análisis de sangre (que pueden detectar la presencia de anticuerpos contra H. pylori; los análisis de sangre son fáciles de realizar, aunque una prueba positiva puede indicar la exposición a H. pylori en el pasado y no una infección activa)
  • Pruebas de heces (que pueden detectar la presencia de antígenos de H. pylori; las pruebas de heces son cada vez más comunes para detectar H. pylori, y algunos médicos creen que son más precisas que los análisis de sangre)
  • Pruebas de aliento (que pueden detectar carbono descompuesto por H. pylori después de que el paciente bebe una solución, las pruebas de aliento también se utilizan principalmente en adultos)

Generalmente, las úlceras relacionadas con H. pylori son curables con un tratamiento que combina dos tipos diferentes de antibióticos y un supresor de ácido. Los antibióticos se toman durante un período de 1 a 2 semanas y el antiácido se administra durante 2 meses o más, puede tomar 8 semanas para sanar, pero el dolor generalmente desaparece después de unos días o una semana.

Se puede verificar que el tratamiento fue eficaz, a través de una prueba de heces para verificar la ausencia de H. pylori. Si los síntomas persisten o empeoran, los médicos pueden realizar una endoscopia de seguimiento de 6 a 12 meses después para detectar H. pylori. Las úlceras relacionadas con el uso de AINE rara vez requieren cirugía y generalmente mejoran con un supresor de ácido y suspenden o cambian el AINE. No se necesitan antibióticos para tratar este tipo de úlcera.

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Si a su hijo se le diagnostica una úlcera relacionada con H. pylori, asegúrese de que tome todos los antibióticos según las indicaciones del médico. Incluso si los síntomas desaparecen, la infección puede no desaparecer hasta que se haya tomado todo el medicamento. Si tiene una úlcera relacionada con medicamentos, el médico le indicará que evite los AINE, incluidos los medicamentos que contienen ibuprofeno o aspirina. Además, asegúrese de darle a su hijo la medicina para reducir el ácido gástrico.

A menos que un alimento en particular sea molesto, la mayoría de los médicos no recomiendan restricciones dietéticas para los niños con úlceras. Una buena dieta con una variedad de alimentos es esencial para el crecimiento y desarrollo de todos los niños. El alcohol y el fumar pueden agravar una úlcera. También asegúrese de que su hijo evite el café, el té, los refrescos y los alimentos que contienen cafeína, que pueden estimular la secreción de ácido en el estómago y empeorar una úlcera.

Debe localizar su médico de inmediato si su hijo tiene alguno de estos síntomas: dolor de barriga repentino, agudo y duradero o movimientos intestinales negros vómito sanguinolento o vómito que parece café molido. Para un niño con úlcera péptica, los síntomas anteriores pueden indicar un problema grave, como: perforación (cuando la úlcera se vuelve demasiado profunda y rompe a través del estómago o la pared duodenal) sangrado (cuando el ácido o la úlcera rompe un vaso del torrente) bloqueo (cuando la úlcera establece un taponamiento a el paso de los alimentos a través de los intestinos)

Si su hijo está tomando AINE y muestra síntomas de úlcera péptica, obtenga ayuda médica inmediata. Retrasar el diagnóstico y el tratamiento puede provocar complicaciones y, posiblemente, la necesidad de cirugía. Pero con el tratamiento oportuno, casi todas las úlceras pépticas se pueden curar.

Diagnóstico

El diagnóstico se hace inicialmente dependiendo de los síntomas, el principal es el dolor de estómago (también se puede asociar epigastralgia). Normalmente, los médicos tratan las úlceras sin diagnosticarlas inicialmente con algunas pruebas determinadas, y observan si la sintomatología se resuelve, por lo que el diagnóstico sin pruebas fue exacto.

Las úlceras pépticas tienen unas propiedades que erradican la muscularis mucosae, hasta llegar a parte de la submucosa que constrata erosiones, y no la involucra directamente. El médico se ayuda de un endoscopio o con radiografías de bario. Generalmente, las pruebas se realizan si la sintomatología no es resuelta en dos semanas de tratamiento, o si se presentan otros síntomas y la persona es mayor a 40 años de edad. Entre los signos clínicos menos comunes está la pérdida de peso, y se debe descartar el cáncer de estómago o los síntomas de la esofagitis que son similares.

No obstante, cuando las úlceras son muy graves suelen resistirse al tratamiento, generalmente si la persona padece de diferentes tipos de úlceras, o si estas están en localizaciones inusuales, el doctor pudiera sospechar de otra afección adquirida que hace que el estómago genere ácido gástrico en exceso.

 Se hace una forma de endoscopia determinada, conocida como gastroscopia, que se determina en pacientes que padecen de úlcera péptica, y suele ser la prueba que indica si se padece o no de la enfermedad, ya que se confirma de manera visual, además de poder verse la gravedad de la úlcera. Si no hay existencia de úlcera, puede proporcionar otro diagnóstico alternativo.

Entre las razones las cuales los exámenes de sangre no son confiables para un diagnóstico eficaz de la úlcera péptica, se debe por la incapacidad de establecer las variaciones entre las exposiciones que hay pasadas las bacterias y las infecciones en la actualidad. Aunque existen posibilidades de generar resultados como falsos negativos o si la persona ha injerido algunos medicamentos como penicilina o inhibidores de la bomba de protones.

El diagnóstico de Helicobacter pylori puede realizarse mediante:

  • Prueba de aliento de urea (no invasiva y no requiere EGD).
  • Cultivo directo de una muestra de biopsia de EGD; esto es difícil de hacer y puede ser costoso. La mayoría de los laboratorios no están configurados para realizar cultivos de H. pylori.
  • Detección directa de la actividad de ureasa en una muestra de biopsia mediante prueba rápida de ureasa.
  • Medición de los niveles de anticuerpos en la sangre (no requiere EGD). Todavía es un tanto controvertido si un anticuerpo positivo sin EGD es suficiente para garantizar el tratamiento de erradicación.
  • Prueba de antígeno en heces.
  • Examen histológico y tinción de una biopsia de EGD.
  • El examen de aliento se emplea el carbono con sus compones radiactivos para encontrar la bacteria. La persona debe injerir un líquido sin sabor que le proporcionará el médico, que tendrá carbono, ya que es una sustancia característica de ser descompuesta por la bacteria.
  • Pasados los 60 minutos, al paciente se le pedirá que sople en una bolsa hermética. Si la persona está contagiada de la bacteria H. pylori, la muestra indicará dióxido de carbono radioactivo. Esta evaluación genera la ventaja de poder visualizar la respuesta a los tratamientos empleados, para la erradicación de bacterias.

Debe tenerse en cuenta la posibilidad de otras causas de úlceras, especialmente malignidad (cáncer gástrico). Esto es especialmente cierto en las úlceras de la curvatura mayor (grande) del estómago o cuando hay existencia de estenosis esófagica de igual manera; la mayoría también son consecuencia de una infección crónica por H. pylori.

Se una úlcera péptica es perforada, el aire se filtrara desde la parte interna del estómago y de los intestinos, hacia la cavidad peritoneal, por lo cual a largo plazo puede originar peritonitis y la persona padecerá de gas libre adentro de la cavidad peritoneal. Si la persona se encuentra de pie, cuando se le realiza una radiografía de tórax, el aíre se encontrá en la parte inferior del diafragma, por lo que el gas en la cavidad peritoneal determinará una radiografía de tórax posicionada derecha o una radiografía abdominal, lateral supina, que es un factor de úlcera péptica perforada.

Si se perfora una úlcera péptica, se filtrará aire desde el interior del tracto gastrointestinal (que siempre contiene algo de aire) a la cavidad peritoneal (que normalmente nunca contiene aire). Esto conduce a “gas libre” dentro de la cavidad peritoneal. Si la persona está de pie, como cuando tiene una radiografía de tórax, el gas flotará a una posición debajo del diafragma. Por lo tanto, el gas en la cavidad peritoneal, que se muestra en una radiografía de tórax erguida o en una radiografía abdominal lateral supina, es un presagio de una úlcera péptica perforada.

Factores de riesgo

Además de tomar ciertos analgésicos, incluida la aspirina, puede tener un mayor riesgo de úlceras pépticas si:

  • Tabaquismo. Consumirlo puede elevar el riesgo a sufrir de las úlceras pépticas en personas que están infectadas con la bacteria.
  • Ingerir alcohol. El alcohol puede inflamar y hacer que colase el revestimiento mucoso de su estómago y haciendo que se produzca mayor cantidad de ácido estomacal del que el estómago está capacitado.
  • Cuadros de estrés contiúos
  • Ingerir comidas picantes.

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Estos factores no determinan la formación de úlceras, pero pueden agravarlas haciendo que se dificulte su sanamiento.

Complicaciones
Si no se trata, las úlceras pépticas pueden provocar:

  • Hemorragia interna. El sangrado puede suceder como una disminución en la producción de sangre que hace que sea  lenta que lleva a anemia o una pérdida de sangre grave que puede determinar de una hospitalización o una transfusión de sangre. Estas hemorragias internas pueden causar vómitos negros o con sangre o heces negras o con sangre.
  • Infección. Las úlceras pépticas perforan mediante el tejido celular del estómago o del intestino delgado, por lo cual se puede generar una infección conocida como peritonitis.
  • Obstrucción. Las úlceras pépticas pueden provocar hinchazón, inflamación o cicatrices que pueden bloquear el paso de los alimentos a través del tracto digestivo. Un bloqueo puede hacer que se llene fácilmente, vomite y pierda peso.

Tratamiento

El tratamiento de las úlceras pépticas va a variar según la causa por la cual se genera. Usualmente, el tratamiento se encarga de erradicar la bacteria  H.pylori, si está se encuentra presente, puede la muerte de la bacteria H. pylori, disminuyendo el uso de los AINES, y ayudando con otros fármacos a sanar.

Los medicamentos pueden incluir:

Medicamentos antibióticos para erradicar  H. pylori. Si hay existencia de H. pylori en el aparato digestivo, sel médico puede recomendar una combinación de antibióticos para la erradicación. Estos pueden tener amoxicilina (Amoxil), claritromicina (Biaxin), metronidazol (Flagyl), tinidazol (Tindamax), tetraciclina (Tetracycline HCL) y levofloxacina (Levaquin).

Los antibióticos utilizados se determinarán según su lugar de residencia y las tasas actuales de resistencia a los antibióticos. Es probable que amerite tomar antibióticos durante quince días, así como fármacos adicionales para disminuir del estómago, incluido un inhibidor de la bomba de protones y posiblemente subsalicilato de bismuto (Pepto-Bismol).

Medicamentos que bloquean la producción de ácido y promueven la curación. Los inhibidores de la bomba de protones, también llamados PPI, reducen el ácido del estómago al bloquear la acción de las partes de las células que producen ácido. Estos medicamentos incluyen los medicamentos recetados y de venta libre omeprazol (Prilosec), lansoprazol (Prevacid), rabeprazol (Aciphex), esomeprazol (Nexium) y pantoprazol (Protonix).

Los inhibidores de la bomba de protones a largo plazo, especialmente elevadas dosis, pueden elevar el riesgo de fractura de cadera, de la mano o columna vertebral. Pregúntele al médico si un suplemento de calcio puede disminuir este riesgo.

Medicamentos para reducir la producción de ácido. Los taponadores de ácido, denominados de igual manera como bloqueadores de histamina (H-2), disminuyen la producción  de ácido estomacal que se libera en el tracto digestivo, lo que alivia el dolor de úlceras y proporciona la cicatrización. Disponibles con receta médica o sin receta, los bloqueadores de ácido son los siguientes ranitidina (Zantac), famotidina (Pepcid), cimetidina (Tagamet HB) y nizatidina (Axid AR).

Antiácidos que neutralizan el ácido del estómago. Su médico puede incluir un antiácido en su indicación de medicamentos. Los antiácidos neutralizan el ácido estomacal existente y pueden proporcionar un alivio rápido del dolor. Los efectos secundarios generalmente son heces agudas, no poder ir al baño por ser estreñido,  va a variar según los componentes del fármaco. Los antiácidos pueden dar un alivio de los síntomas, pero en general no se usan para curar su úlcera.

Fármacos encargados de proteger el sistema digestivo. Usualmente protegen el estómago o el intestino delgado, y en ocasiones el médico puede recetar medicamentos como el sucralfato (carafate) o misoprostol (cytotec), son conodicomos como agentes citoprotectores que colaboran al proteger ciertos tejidos del sistema digestivo.

Terapia de erradicación. Una vez que se confirma el diagnóstico de H. pylori, el tratamiento de primera línea sería un régimen triple en el que el pantoprazol y la claritromicina se pueden combinar con amoxicilina o metronidazol. Este régimen de tratamiento se puede administrar por una semana hasta 14 días.

Sin embargo, su efectividad para erradicar H. pylori se ha reducido del 90% al 70%. No obstante, la tasa de erradicación puede aumentarse al duplicar la dosis de pantoprazol o aumentar la duración del tratamiento a 14 días. También se puede utilizar la terapia cuádruple (pantoprazol + claritromicina + amoxicilina + metronidazol).

La terapia cuádruple puede alcanzar una tasa de erradicación del 90%. Si las tasas de resistencia a la claritromicina son más del 15% en un área, debe eliminarse el uso de claritromicina. En cambio, puede usarse la terapia cuádruple que contiene bismuto (pantoprazol + citrato de bismuto + tetraciclina + metronidazol) durante 14 días.

La terapia con bismuto también puede alcanzar una tasa de erradicación del 90% y puede usarse como terapia de segunda línea cuando fracasa la terapia de triple línea de primera línea.  Después de erradicar H. pylori, existe un bajo riesgo de hemorragia por úlcera recurrente cuando se reanudan los AINE.

AINE inducida por úlceras. Las úlceras asociadas con los AINE cicatrizan en 6 a 8 semanas, siempre que los AINE se retiren con la introducción de inhibidores de la bomba de protones (IBP).

Hemorragias. Para aquellos con hemorragia por úlceras pépticas, se debe administrar reposición de líquidos con cristaloides para mantener el volumen en los vasos sanguíneos. La hameoglobina debe mantenerse a más de 70 g / dl mediante transfusión de sangre restrictiva porque se ha asociado con una tasa reducida de muerte.

El puntaje de Glasgow-Blatchford es útil para determinar si un paciente debe ser tratado dentro o fuera del hospital. El IBP por vía intravenosa puede producir una supresión más rápida de la hemorragia estomacal en comparación con los medicamentos orales. Se requiere un pH neutro del estómago para mantener las plaquetas en su lugar y prevenir la lisis del coágulo. El ácido tranexámico y los agentes antifibrinolíticos no son útiles en la enfermedad ulcerosa péptica.

La terapia endoscópica temprana. Puede ayudar a detener el sangrado mediante el uso de inyección de cauterio, endoclip o epinefrina. El tratamiento está indicado si hay sangrado activo en el estómago, un vaso visible o un coágulo adherente. La endoscopia también es útil para identificar pacientes adecuados para el alta hospitalaria.

Los agentes procinéticos como la eritromicina y la metoclopramida se pueden administrar antes de la endoscopia para mejorar la visión endoscópica. Tanto las dosis altas como bajas de PPI son igualmente efectivas para reducir el sangrado después de la endoscopia.

La dosis alta de IBP por vía intravenosa se define como la dosis en bolo de 80 mg seguida de una infusión de 8 mg por hora durante tres días. En otras palabras, es la infusión continua de PPI de más de 192 mg por día. El IBP por vía intravenosa se puede cambiar a oral una vez que no haya un alto riesgo de resangrado por úlcera péptica.

Para aquellos con shock hipovolémico y tamaño de úlcera de más de 2 cm, hay una alta probabilidad de que el tratamiento endoscópico falle. Por lo tanto, la cirugía y la embolia angiográfica están reservadas para estos casos complicados.

Sin embargo, existe una mayor tasa de complicaciones para aquellos que se sometieron a cirugía para parchar el sitio de sangrado estomacal en comparación con la endoscopia repetida. La embolización angiográfica tiene una mayor tasa de nuevas hemorragias pero tiene una tasa de muerte similar en comparación con la cirugía.

Anticoagulantes. De acuerdo con la opinión de expertos, aquellos que ya están tomando anticoagulantes, la razón internacional normalizada (INR) debe mantenerse en 1.5. Para los pacientes que ingieren aspirina que requirieron tratamiento endoscópico para sangrar la úlcera péptica, existe  dos veces más riesgo de nuevas hemorragias pero con 10 veces menos riesgo de muerte a las 8 semanas después de la reanudación de la aspirina.

Para aquellos que recibieron doble antiagregante plaquetario para la colocación de un stent en los vasos sanguíneos, ambos agentes antiplaquetarios no deben suspenderse porque existe un alto riesgo de trombosis del stent. Para aquellos que estaban bajo tratamiento con warfarina, se pueden administrar plasma fresco congelado (FFP), vitamina K, concentrados de complejo de protrombina o factor VII recombinante para revertir el efecto de la warfarina.

Debe evitarse una dosis alta de vitamina K para reducir el tiempo de rewarfarinización una vez que el sangrado estomacal se haya detenido. Los concentrados de complejo de protrombina se prefieren para sangrados severos. El factor VIIa recombinante está reservado para hemorragias potencialmente mortales debido a su alto riesgo de tromboembolismo.

Se recomiendan los anticoagulantes orales (DOAC) en lugar de la warfarina, ya que son más efectivos para prevenir el tromboembolismo. En caso de hemorragia causada por DOAC, el antídoto de elección es el carbón activado en 4 horas. Puede darse un tratamiento de Hamodialisis por hemorragia causada por dabigatrán. Los anticoagulantes deben reiniciarse lo antes posible para aquellos con alto riesgo cardiovascular porque, aunque aumenta el riesgo de nuevas hemorragias, la mortalidad global disminuye con la reanudación de los anticoagulantes.

Los fármacos que no necesita récipe médico que tienen carbonato de calcio, como los tums o rolaids, suelen colaborar para el tratamiento de las úlceras pépticas, pero no se deben usar como un tratamiento principal. Existen estudios que establecen que el zinc puede curar úlceras.

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Los medicamentos de venta libre que contienen carbonato de calcio (Tums, Rolaids) pueden ayudar a tratar las úlceras pépticas, pero no deben usarse como tratamiento primario. También hay alguna evidencia de que el zinc puede ayudar a curar las úlceras.

Entre los productos botánicos recomendados para tratar las úlceras pépticas se encuentran la cúrcuma, el lentisco, el repollo, el regaliz deglicirrizinado y el extracto de corteza de nim.

Puede encontrar alivio del dolor de una úlcera estomacal si:

  • Se tiene una dieta saludable. Elija una dieta saludable llena de frutas, especialmente con vitaminas A y C, verduras y granos integrales.
  • No comer alimentos ricos en vitaminas puede dificultarle a su cuerpo sanar su úlcera.
  • Considere los alimentos que contienen probióticos. Estos incluyen yogur, quesos curados, miso y chucrut.
  • Considere eliminar la leche. A veces, beber leche hará que su úlcera duela menos, pero luego causará exceso de ácido, lo que aumenta el dolor.
  • Si utiliza analgésicos, deje el uso de AINE a un lado y pregunté al médico si puede tomar acetaminofen.
  • Controlar cuadros de estrés, ya que puede desmejorar los síntomas. Así que se recomienda hacer frente a las causas, y tratar de drenar el mismo.
  • No fumar, ya que se puede interferir el recubrimiento que protege el estómago por los componentes, haciendo que el estómago se vuelva más sensible a la aparición de úlceras además de aumentar la acidez.
  • Limitar el consumo de alcohol o evitarlo, ya que puede irritar y actuar en contra del revestimiento mucoso de las paredes del estómago o el intestino, pudiendo provocar irritación o hemorragia.
  • Tener horas de sueño adecuadas para fortificar el sistema inmunológico, y disminuir los cuadros de estrés.

Prevención

Una úlcera péptica es una llaga en el revestimiento del estómago o en la parte superior del intestino delgado. Estas úlceras generalmente causan dolor ardiente. También pueden causar hinchazón, náuseas, vómitos y otros síntomas incómodos que pueden provocarle menos hambre y problemas de sueño.

Por lo que, demasiado ácido en el estómago o un problema con el revestimiento que protege su estómago puede causar úlceras pépticas. La mayoría de las veces, son causadas por el uso de ciertos analgésicos con demasiada frecuencia o por un tipo de bacteria llamada H. pylori. Estas bacterias inflaman el revestimiento del estómago y hacen que sea más probable que se rompa.

Si bien el estrés y las comidas picantes pueden empeorar los síntomas de una úlcera péptica, no parecen hacer que tenga más probabilidades de tenerla. Pero algunas otras cosas pueden aumentar sus posibilidades.

Algunas personas que tienen artritis u otras afecciones que causan dolor crónico toman fármacos anti-inflamatorios no esteroideos (AINE) durante semanas o meses a la vez, para disminuir el sufrimiento y la inflamación. Estos medicamentos pueden perjudicar la mucosidad que respalda el estómago del ácido y aumenta la probabilidad de que tenga úlceras pépticas.

Estos analgésicos incluyen:

  • Aspirina
  • Ibuprofeno
  • Naproxeno sódico

Es más probable que tenga una úlcera mientras toma uno de estos si:

  1. Son mayores de 65 años
  2. Están infectados con la bacteria H. pylori
  3. Tome más de un AINE a la vez
  4. Ha tenido una úlcera péptica en el pasado
  5. También la injerencia de un medicamento esteroide o un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (SSRI)

Para reducir las probabilidades de úlceras pépticas mientras toma AINE:

  • Use la dosis más baja posible para controlar sus síntomas, y deje de tomarlos tan pronto como ya no los necesite.
  • Tome su medicamento con comida.
  • No beba alcohol mientras toma estos medicamentos.

Mientras usa AINE, puede tomar medicamentos para reducir la cantidad de ácido que genera su estómago. Las drogas que pueden hacer eso incluyen:

  1. Inhibidores de la bomba de protones (IBP) como esomeprazol (Nexium), omeprazol (Prilosec OTC) y pantoprazol (Protonix)
  2. Bloqueadores H2 como famotidina (Pepcid) y ranitidina (Zantac)
  3. También puede tomar el medicamento misoprostol (Cytotec) para aumentar la cantidad de moco protector que produce su estómago. Pero eso puede causar efectos secundarios como diarrea y calambres estomacales.

El no fumar, y reducir el consumo de alcohol, ya que al hacerlo se está más propenso a tener úlceras pépticas. Ambos adelgazan el revestimiento mucoso que protege su estómago del ácido, lo que genera más ácido. Pregunte al médico cuando alcohol puede consumir.

Se debe manejar el estrés, ya que puede empeorar los síntomas de una úlcera péptica. Averigüe qué le está causando problemas y vea cómo puede tratarlo mejor. Por ejemplo, dormir lo suficiente puede ayudar con eso. También puede estimular su sistema inmunológico.

Hacer uso de probióticos, ya que las bacterias normalmente se encuentran en su intestino. Algunos, como H. pylori, causan enfermedades. Otros son buenos para ti porque ayudan a desplazar a las bacterias dañinas. Estas bacterias útiles se llaman probióticos.

Alrededor de dos tercios de las personas en todo el mundo tienen este tipo de infección, pero la mayoría no las padece debido a esta. Los médicos no saben cómo evitar el H. pylori, pero creen que se propaga de persona a persona o a través de la comida o el agua.

Todavía se están estudiando, pero los investigadores creen que pueden ayudar con las úlceras pépticas, los siguientes alimentos:

  • Productos lácteos que tienen cultivos vivos, como yogur, kéfir y quesos añejos
  • Chucrut
  • Kimchi
  • Miso
  • Tempeh

Para disminuir los riesgos de infección, se recomienda lavarse las manos con frecuencia en el día, con agua y jabón, para no atrapar ni trasmitir la bacterias. Además de antes de comer y luego de ir al baño. Se debe cocinar la carne y beber agua que este filtrada.

Finalmente, para mejor comprensión del texto te dejo el siguiente vídeo..

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