Epistaxis posterior: todo lo que debes saber

La hemorragia nasal es una enfermedad sumamente común en pacientes de cualquier edad y bajo cualquier condición, es decir, ya sea estén sanos o enfermos. Uno de los tipos de hemorragia es la epistaxis posterior, la cual se dará a conocer en el siguiente artículo.

anatomia de la epistaxis posterior

¿Qué es la epistaxis posterior?

Antes de dar a conocer que es la epistaxis posterior, primero se debe saber que es la epistaxis en general. Este palabra es de origen griego, y sus raíces tienen el significado literal de “fluir gota a gota”.

De este modo, la epistaxis es lo que de manera coloquial se conoce como sangra nasal, y es bastante común, siendo la mayoría de las veces una enfermedad leve y sin gran importancia médica. Sin embargo cuando el sangrado se vuelve muy intenso y constante, si puede significar algo tipo de alerta o peligro para la persona, por lo que se debe tener mucho cuidado.

Por lo general la epistaxis posterior tiene mucho mayor riesgo a generar complicaciones, debido a que no se logra visualizar el origen del sangrado, por lo cual ante un sangrado nasal es importante determinar de qué tipo es para evitar caer en situaciones más graves.

sangrado por epistaxis posterior

En cuanto a la epistaxis posterior específicamente, se encuentra definida como la hemorragia nasal que sucede en la parte posterior o trasera de la nariz, es decir, los tipos de epistaxis se dividen de acuerdo al lugar en el cual tiene origen la hemorragia.

Causas de la epistaxis posterior

Esta enfermedad es causada por la ruptura de los vasos o los capilares que se encuentran en la parte posterior de la mucosa nasal, lo cual a su vez puede originarse debido a una gran cantidad de razones. Existen principalmente dos tipos de factores que pueden ocasionar este sangrado nasal, los cuales son los factores locales (como deformidades anatómicas o agentes extraños) y los factores sistémicos (como drogas o alergias).

Independientemente de la causa por la cual se produzca la epistaxis, el sangrado sigue siendo igual y se sigue tratando de la misma manera, ya que todos los factores que tienen posibilidades de generar la enfermedad actúan de la misma manera sobre la mucosa nasal. La excepción se encuentra en que, como ya ha sido mencionado la persona expulse una cantidad anormal de sangre. (ver artículo: causas de la epistaxis)

mucosa nasal donde se da epistaxis posterior

En los casos específicos de epistaxis posterior, lo más probable es que las ramas de las arterias esfenopalatinas sean las que se encuentran en alguna ruptura y por las cuales se produzca la hemorragia. Debido a su ubicación en el área nasal, se vuelve bastante difícil ubicar en qué lugar específico se generó la hemorragia, por lo cual este tipo de epistaxis es mucho más susceptible a generar complicaciones que otros. De igual forma, es muy rara la presencia de este tipo de epistaxis, siendo la más común la epistaxis anterior.

Síntomas de la epistaxis posterior

Esta al ser una enfermedad bastante básica no genera síntomas de mayor dificultad, en la mayoría de los casos únicamente se observa el sangrado nasal, por el cual se puede identificar fácilmente que la persona está sufriendo de epistaxis, más no es posible determinar de cual tipo de epistaxis se encuentra sufriendo (ver artículo: síntomas de la poliposis nasal)

En algunos casos la persona también puede presentar debilidad general, dolores de cabeza, mareos o dolores en la nariz, pero esto no suele ser común cuando la enfermedad se presenta de manera individual sino más bien cuando se presenta en compañía o como consecuencia de algún otro tipo de afección, como la rinitis aguda. Es por esto que la epistaxis puede ser considerada también como un síntoma de alguna otra enfermedad mucho más grave, y la persona debe acudir a un médico para descartar cualquier posibilidad o consecuencia grave.

síntomas de la epistaxis posterior

Tratamiento de la epistaxis posterior

Por lo general detener un sangrado nasal consiste en algo tan sencillo como ejercer presión sobre el área de Kiesselbach (área de la nariz) durante un tiempo aproximado de 20 minutos, para así permitir que la sangre coagule y que la hemorragia se detenga. Este suele ser el tratamiento más efectivo en casos de epistaxis anteriores o leves, sin embargo cuando la epistaxis es posterior y el caso presentado se encuentra en graves condiciones, se deben recurrir a otras medidas.

tratamiento de la epistaxis posterior

Lo primero que se aplica para una hemorragia es la cauterización de cualquier tipo, es decir, puede ser química, eléctrica o endoscópica. Esto no es más que la destrucción del capilar que esta causando la hemorragia, y suele detenerla de manera inmediata, siendo un método bastante efectivo. También, si la cauterización no funciona, se puede recurrir a utilizar un tapón en la nariz hasta que se detenga el sangrado, el cual suele ser un método bastante efectivo también pero de curación mucho más lenta (ver artículo: perforación septal)

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