Sordera súbita: Definición, causas, síntomas y mucho más

La sordera súbita es un trastorno auditivo,  que  produce de forma repentina una pérdida de la capacidad auditiva. En estos casos es importante la atención temprana para evitar daños mayores, que pongan en riesgo la salud auditiva de la persona.

que es la sordera subita

¿Qué es la sordera súbita? 

La sordera súbita puede deberse a una serie de patologías presentes en el organismo de una persona y que a veces, sin ninguna razón aparente se manifiestan, trayendo como consecuencia una pérdida repentina de la capacidad auditiva.

Existen distintas causas que pueden desencadenar una afección auditiva, entre ellas están las infecciones, enfermedades crónicas, trastornos inmunológicos o metabólicos, lesiones por traumas, tumores y el uso de algunos agentes tóxicos.

Este tipo de trastorno auditivo casi siempre tiende a mejorar, pero en los casos considerados graves, el pronóstico es desalentador, ya que una vez que se produce la pérdida de la audición, las secuelas suelen ser permanentes. (Ver artículo: Miringitis)

Cuando ocurre la sordera súbita, el paciente sufre una pérdida repentina y rápida de la audición, que por lo general se presenta en un sólo oído. Esta disminución auditiva puede ser en el transcurso de varios días o de un sólo golpe. Cuando esto sucede, lo más recomendable es asistir de inmediato al especialista, ya que de esta forma se puede evitar más daños que empeoren la condición auditiva.

Por lo general, cuando las personas son atendidas a tiempo, hay una alta probabilidad de que no queden secuelas y que la persona recupere de nuevo la audición. Puede pasar que le paciente confunda la pérdida auditiva con trastornos virales pasajeros y no consulte con el especialista, lo cual puede resultar contraproducente porque la persona no recibirá a tiempo el debido tratamiento y esto  a la larga representará un riesgo que podría causar futuras complicaciones.

De acuerdo a las estadísticas, un alto porcentaje de individuos quedan con discapacidad auditiva permanente por sordera súbita. En este sentido, es importante un diagnóstico temprano que permita dar con la patología y que la persona sea tratada tomando en cuenta las características de su padecimiento, ya que no todos los casos se presentan igual.

La prueba utilizada para medir la capacidad auditiva en personas que han sufrido una sordera súbita es una que se encarga de medir la escala de los sonidos en decibeles, que van desde los tonos más débiles hasta los más fuertes y con una frecuencia de tonos agudos o bajos. Para que sea catalogada como una sordera súbita la prueba debe arrogar un resultado de al menos 30 decibeles en tres frecuencias conectadas.

Por ser un tipo de sordera que se presenta de forma espontánea, es normal que la persona note  la diferencia de inmediato. Los síntomas son una especie de zumbido seguido de una mini explosión y seguidamente, la ausencia de la audición. La persona puede sufrir mareos y en algunos casos el único síntoma es sólo la pérdida de la capacidad auditiva de forma súbita.

En la mayoría de los casos se presenta una recuperación espontánea sin que se le tenga que suministrar al paciente ningún tipo de tratamiento. Para las personas que aún asistiendo a la consulta y recibiendo el debido tratamiento no recuperan la audición luego de transcurridas dos semanas, ya se puede hablar de daños permanentes de la capacidad auditiva.

Causas

Hasta la presente fecha, la sordera súbita es considerada una anomalía extraña, que no se le ha podido encontrar el agente que la desencadena. Se cree que pueden estar presente una serie de factores, pero sin embargo, no está claro si existe uno o varios de ellos involucrados para que la condición se produzca.

Lo que si se sabe, es que todo comienza por una falta o disminución del riego sanguíneo hacia el oído interno, es decir, se reduce de forma considerable el flujo de sangre a través de los vasos sanguíneos que se depositan luego en las llamadas células ciliadas, las cuales son las encargadas de producir la audición. El daño que sufren estas células por falta de sangre oxigenada es lo que provoca la sordera súbita.

Los vasos sanguíneos del oído interno sufren lesiones cuando, al no producirse una correcta irrigación de la sangre, la misma no circula y esto ocasiona coágulos que provocan un cierre o taponamiento de los vasos y esto es lo que se desencadena lo que lleva por nombre un infarto del oído interno. (Ver artículo: Sordera en un oído)

No sólo los problemas de mala irrigación sanguínea pueden ocasionar una sordera. Existen otros factores que podrían contribuir al desarrollo de una discapacidad auditiva súbita, entre los cuales cabe mencionar:

Inflamaciones auditivas: Pueden ser causadas por un proceso infeccioso que produce inflamación del tímpano. La otitis, que es una infección bastante recurrente, puede ocasionar una inflamación auditiva y a la postre, desencadenar otras complicaciones como una sordera súbita, si no es tratada debidamente.

Infecciones virales agudas: Este tipo de infecciones pueden ser causadas por virus o bacterias, que con el paso del tiempo se vuelven crónicas. Se producen por una acumulación de líquidos debido a que las trompas de Eustaquio se encuentran bloqueadas y esto, a la final genera un proceso infeccioso. Las infecciones virales agudas del oído puede deberse a resfriados, algún tipo de alergia y factores externos como a contaminación y el tabaquismo.

Enfermedades degenerativas: Son las afecciones que van causando daños progresivos crónicos a las distintas células de los órganos y que van dejando secuelas permanentes, que en la mayoría de los casos, son irreversibles.

Enfermedades autoinmunes: Son aquellas enfermedades que producen daños a las propias células del organismo. Es un proceso donde el sistema inmunológico, en lugar del proteger las células del cuerpo, la va matando poco a poco a las que se encuentran sanas y ese comento cuando se desencadena la enfermedad.

Traumas auditivos: Un trauma acústico es el resultado de la exposición continua a sonidos fuertes o la lesión que puede producirse tras una explosión súbita que rompa alguna estructura interna del oído.

Neuroma acústico: Un neuroma acústico es una tumoración benigna, que va creciendo lentamente, causando lesiones a los nervios auditivos. A la larga, también pude provocar una sordera súbita.

Un neuroma acústico es un tumor de crecimiento lento del nervio que conecta el oído al cerebro. Este nervio es llamado nervio vestibulococlear. Se encuentra detrás del oído, exactamente bajo el cerebro.

Laberintitis viral: Es una inflamación que se produce por un proceso viral que presenta algunos síntomas característicos como sensación de vértigo o mareo, que con los pasos de los días aumenta, pero que puede ir desapareciendo paulatinamente. Cuando esto síntomas se vuelven persistentes, es necesario asistir a la consulta para descartar otras complicaciones futuras.

Colesterol alto: Cuando una persona tienen altos niveles de azúcar o grasa en la sangre, esto puede generar problemas auditivos. Comienza como una enfermedad metabólica crónica, que poco, va causando daños. Todo esto puede provocar una coagulación sanguínea, que a la larga cause una sordera súbita.

Ciertos fármacos ototóxicos: Son una clase de medicamentos que tienen ciertos efectos en el organismo y que son administrados a pacientes que presentan graves complicaciones cardíacas o enfermedades como el cáncer. Este  tipo de tratamiento suele tener consecuencias como la pérdida de la audición así como la aparición de otras patologías al organismo.

Síntomas

Lo más común, es que la sordera súbita como su nombre lo indica surja de forma intempestiva y donde la persona no sepa que le ocurre. El padecimiento, por lo general, sólo afecta a un sólo oído y puede darse de forma parcial, es decir afectando sólo un área de la audición o total, que generalmente son las graves, ya que ocasionan daños permanentes.

Los síntomas de una sordera súbita no se dan igual en todos los pacientes. Algunos manifiestan mareos o vértigos antes de la aparición del trastorno, mientras que otros padecen tinnitus, un sonido o zumbido que aparece y desaparece en uno o ambos oídos. Otro grupo de paciente pueden padecer disacusia, que es dolor auditivo. También es común que la persona sufra de distorsión de los sonidos.

Diagnóstico

El diagnóstico a tiempo de una sordera súbita sería lo más ideal. Cuando la persona sufre de este trastorno, debe acudir lo más rápido posible a un especialista, quien será la persona indicada de dar con la causa y de esta manera suministrar al paciente el debido tratamiento.

Una sordera súbita es una emergencia médica que requiere que la persona sea sometida a una serie de estudios tantos rutinarios como especiales que arrojen el motivo de esta repentina anomalía auditiva. Una vez, que la persona presente la sintomatología no debe esperar para ser atendida, lo más prudente es la pronta revisión para comprobar si se trata de una sordera súbita o por el contrario, sí es el resultado de otra enfermedad o padecimiento que ha causado la pérdida auditiva.

Entre las pruebas realizadas para dar con la patología esta la llamada anamnesis, a través de la cual el especialista médico interrogará al paciente sobre sus hábitos de vida, historia clínica y los antecedentes familiares que le permitan obtener un diagnóstico más preciso de lo que le ocurre a la persona.

Luego de esta evaluación rutinaria, será necesario la aplicación de otras pruebas que le ayudarán al médico tratante aproximarse al diagnóstico. Una de las evaluaciones más comunes en estos casos es a través del otoscopio, con este instrumento, el especialista examina el conducto externo y el tímpano para comprobar que no hay lesiones en esta zona del oído.

Otro tipo de prueba bastante recurrente para medir la sordera súbita es la llamada acumetría o la audiometría verbal, con ambas pruebas se puede medir hasta que punto a llegado la pérdida auditiva y la zona que se encuentra afectada, es decir, una sordera del oído interno o un tipo de sordera por conducción, que ocurre por un deterioro o daño del oído externo o del oído medio.

Existen otros exámenes auditivos mucho más profundos que tienen como objetivo visualizar daños en las estructuras profundas del oído y los cuales permiten diferenciar una sordera súbita de una patología del nervio auditivo. Existen tres tipos de pruebas diferentes las cuales se detallan a continuación:

Medición de emisiones otaacústicas: Es un examen auditivo innovador el cual permite realizar exploraciones profundas del oído y arrojar resultados más precisos sobre posibles daños o deficiencias auditivas y las cuales puedan ser tratadas rápidamente ante de que causen mayores complicaciones futuras.

Audimetría del tronco cerebral: Esta evaluación se utiliza para hacer una medición de la actividad que producen las ondas del cerebro a ciertos estímulos sonoros. Con el paciente acostado en una camilla o sentado, se le colocan electrodos conectados en el cuero cabelludo, así como en los lóbulos de las orejas y con la ayuda de unos audífonos, que emiten ciertos tonos, los electrodos se encargan de captar las respuestas que emite el cerebro al tiempo de que las van registrando.

Audimetría tonal según Fowler:  Es una prueba que es recomendada especialmente en casos de sordera unilateral. La misma consiste en el envío de sonidos alternados en ambos oídos, los cuales tengan una frecuencia idéntica y que también  intensidad para que la persona los pueda captar con facilidad.

Luego el paciente debe ser interrogado para comprobar si alcanzó a percibir el sonido escuchado, y de ser diferente, se deben igualar incrementando la intensidad del sonido del canal conde la percepción fue más débil. Después de haber sido igualados el sonido en ambos oídos, es necesario realizar un aumento del sonido que sean iguales a 10 o 20 decibles en ambos canales.

El diagnóstico de sordera súbita puede requerir de otras evaluaciones adicionales como exámenes de sangre, tomografías computarizadas, pruebas de equilibrio y resonancias magnéticas y las cuales serán sugeridas por el médico tratante tomando en cuenta el caso particular de cada paciente.

Sordera súbita unilateral

La sordera súbita unilateral puede ser causada por una simple infección viral, pero también son el resultado de otros padecimientos como tumoraciones o enfermedades degenerativas. Otras posibles causan son traumatismos en la cabeza que afectan el oído o ciertas medicaciones que afectan el correcto funcionamiento de la capacidad auditiva.

Se llama así porque afecta a un sólo oído. Los síntomas pueden ser diferentes en cada paciente. Hay casos de personas que tienden a confundir los sonidos, mientras que otras tienen problemas relacionados con la orientación.

La mayoría de los afectados por sordera súbita unilateral, al cabo de unos días vuelven a recuperar la capacidad auditiva, sin embargo, existen pacientes que tras una pérdida repentina de la audición quedan con secuelas permanentes, donde se produce una sordera total de uno de los oídos. (Ver artículo: Otitis interna)

Tratamiento

El tratamiento para la sordera súbita será aplicar algún tipo de fármaco que tenga acción inmediata en el problema, que generalmente se traduce como una disminución de la circulación de los vasos sanguíneos en el oído interno. Esto es debido a que las células ciliadas encargadas de conducir el sonido quedan sin la suficiente irrigación de sangre y por ende, una falta de oxígeno que dañan a las células y esto es lo que desencadena la pérdida auditiva.

El tratamiento más empleado en estos casos son los corticoesteroides, los cuales se emplean para bajar la inflamación auditiva y que pueden ser administrados por vía oral o inyectados directamente en la membrana del tímpano dependiendo de cada paciente.

En el caso de que la sordera súbita sea provocada por un proceso infeccioso, lo más recomendable es aplicar antibióticos, sin embargo pueden existir otras causas como alguna enfermedad inmunológica, entonces será necesario que el paciente sea tratado con fármacos que combatan los virus que están atacando y dañando las células auditivas. (Ver artículo: Nervio auditivo)

Un tratamiento oportuno puede evitar mayores complicaciones, además permite que la recuperación sea más rápida. En caso de que se produzca una sordera súbita leve, la recuperación suele ocurrir a los pocos días de producida y sin necesidad de medicar al paciente.Sin embargo, hay pacientes que requieren tratamiento por vía intravenosa, que por lo general causa una mejoría notable, ya al diluirse la sangre que causa obstrucción de los vasos sanguíneos, se produce una mayor irrigación sanguínea.

En la actualidad se está aplicando un tratamiento bastante efectivo conocido como Precipitación Extracorpórea del LDL inducida por Heparina  (H.E.L.P) donde se realiza una limpieza de la sangre para retirar sustancias como el colesterol o la lipoproteínas y las cuales impiden el correcto flujo de sangre en los vasos. Con este procedimiento, se elimina la obstrucción de los vasos sanguíneos y esto permite que la sordera súbita desaparezca.

Es un tratamiento con alto grado de efectividad para los pacientes y que puede hacerse de forma ambulatoria y una vez finalizado, el paciente puede volver a su casa, pero será necesario asistir a controles periódicos con el especialista y de esta controlar cualquier tipo de eventualidad. (Ver artículo: Otitis)

Tratamiento de oxígeno hiperbárico

El tratamiento de la sordera súbita utilizando una cámara hiperbárica se aplica colocando oxígeno hiperbárico al paciente. Para ello, se emplea una máscara a través de la cual la persona recibe oxígeno puro.

Una vez que el oxígeno pasa a la sangre permite una mayor oxigenación de la misma que termina limpiando y purificando a la células ciliadas encargadas de la transmisión de los sonidos, lo cual repercute en una mejoría de la capacidad auditiva. Este tipo de procedimiento es utilizado sobre todo en aquellos pacientes que no han tenido una respuesta satisfactoria con la aplicación de otros tipos de tratamientos, ya sean orales o intravenosos.

Tratamiento con ginkgo y láser

Es un tratamiento donde se pone de manifiesto tanto la tecnología como la medicina natural. Con este tipo de procedimiento se busca una mejoría de la capacidad auditiva usando una planta conocida con el nombre de Ginkgo Biloba y la cual tiene propiedades medicinales que ayudan a mejorar el flujo de sangre en el organismo.

La técnica consiste en inyectarle al paciente parte de este extracto directamente en la sangre y después aplicar radiación con láser directamente en el oído que esta afectado. Esto debe hacerse aproximadamente en una hora y con una láser de baja potencia. Con esto, se produce un incremento del oxígeno que va a los vasos sanguíneos y que coadyuvan a la correcta irrigación de la sangre para que las células ciliadas pueden cumplir su función y el paciente recupere de nuevo la capacidad auditiva.

Evolución

La evolución de una sordera súbita va depender de las causas que la originaron y del grado de complejidad que cada una presente. En algunos pacientes, el trastorno puede desaparecer, sin que sea necesario la administración de un tratamiento. A los pocos días, la persona va notando la mejoría hasta que la audición se restablece completamente.

Existen otros casos, donde con un simple tratamiento el paciente se recupera sin que queden lesiones o daños en el oído. Sin embargo, pueden darse casos donde las secuelas son permanentes y la pérdida de la audición es total. En los casos donde la sordera súbita no es atendida con la debida prontitud, lo más probable es que se produzcan complicaciones, que a la larga cause daños permanentes.

Cuando se produce la sordera súbita esta debe ser considerada una emergencia médica, que debe ser atendida a la brevedad posible. Mientras más ser tarde una persona en asistir al especialista mayores serán los daños y aunque el paciente reciba el tratamiento, es muy poco o casi nada lo que se puede hacer para devolverle la audición.

Un gran número de personas logran hasta un 90% de mejoría cuando este evento ocurre. Cuando los casos son graves, la recuperación capacidad auditiva es mínima, pero el pronóstico en un alto porcentaje de los pacientes es bastante bueno.

Prevención

La prevención de la sordera súbita depende fundamentalmente de los hábitos de vida que deben llevar las personas, donde es importante evitar los ruidos fuertes que por lo general son los responsables de daños auditivos. Se ha comprobado que otros de los factores que influyen para causar lesiones de la audición son el estrés

La alimentación juega un papel importante para evitar padecer de una sordera súbita, ya que se sabe que altos niveles de colesterol en la sangre pueden generar ciertas enfermedades y patologías como una discapacidad auditiva, en este sentido, comer sano, bajar el consumo de los azúcares y las grasas que son las causantes de que las venas y arterias se obstruya evitando el correcto flujo sanguíneo a los diferentes órganos del cuerpo.

Se recomienda realizar ejercicios de forma habitual para que la sangre se mantenga oxigenada. También es necesario evitar la ingesta de alcohol y de sustancias tóxicas como el cigarrillo y las drogas,  que resultan perjudiciales para el organismo

¿Qué investigaciones se están llevando a cabo sobre la sordera súbita?

Las causas reales de la sordera súbita todavía se desconocen. Son muchos los estudios que se han realizado al respecto, sin embargo, es muy poco lo que se sabe de esta repentina pérdida de la capacidad auditiva.

De acuerdo a las últimas investigaciones, se ha podido determinar a través del uso de imágenes con equipos de alta generación que la sordera súbita puede deberse a procesos inflamatorios que no son atendidos a tiempo y se van complicando hasta desencadenar la sordera súbita. (Ver artículo: Otitis externa)

Cura para la sordera súbita

La sordera súbita debe ser considerada como una emergencia médica, que si es atendida de forma inmediata puede tener buen pronóstico en un gran número de casos. Lo que suele ser recurrente, es que a veces los pacientes confunden la sordera súbita con procesos inflamatorios provocados por enfermedades virales y no le dan la debida atención.

Lamentablemente, cuando esto pasa y la persona no asiste al especialista cuando la afección se manifiesta, sino después de haber pasado algún tiempo, es muy poco lo que el médico puede hacer para recuperar la audición del paciente porque ya existen daños permanentes que no se pueden solucionar. En estos casos, la persona ya sufre de una discapacidad auditiva.

Sordera súbita por estrés

La sordera por estrés puede manifestarse cuando una persona se encuentra sometida a altos niveles de exigencias que pueden ser físicas y mentales, lo cual puede producir enfermedades por los efectos del estrés.

Cuando una persona está estresada, se producen una serie de cambios químicos en el organismo, específicamente en la sangre que pueden ser hasta cierto punto beneficiosos, pero cuando los niveles de estrés son elevados pueden causar daños a la salud de los distintos órganos del cuerpo.

Cuando el estrés causa sordera súbita, ocurre una alteración en las células, las cuales pueden morir por no recibir el suficiente oxígeno. El efecto del estrés no permite una correcta irrigación sanguínea y a la larga esto ocasiona la pérdida auditiva. Cuando el paciente manifiesta una sordera súbita, los síntomas que la anteceden son:

  • Una fuerte presión en el interior de la cavidad auditiva
  • El paciente manifiesta una sensación de que los oídos están tapados
  • Pérdida de la capacidad auditiva unilateral o bilateral. En a sordera súbita es común que sólo sea un sólo oído el que se encuentre afectado

 

 

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