Síndrome de malabsorción: Qué es, síntomas, tratamiento y más

El síndrome de malabsorción se basa en que la parte fundamental de tu tracto digestivo es retener los suplementos del alimento que comes en tu sistema circulatorio. El desorden de la malabsorción alude a los varios desordenes en los cuales el sistema digestivo no puede ingerir bastantes suplementos y líquidos específicos. Estos suplementos pueden ser macronutrientes (proteínas, almidones y grasas), micronutrientes (vitaminas y minerales), o ambos.

Síndrome de malabsorción

Síndrome de malabsorción intestinal: ¿Qué es?

El síndrome de malabsorción intestinal es un estado que surge de la irregularidad en la retención de suplementos de sustento sobre el tracto gastrointestinal. La debilidad puede ser de suplementos individuales o diferentes que dependen de la variación de la norma. Esto puede incitar a la falta de sustento saludable y un surtido de anemias.

Puede producirse debido a distintas causas que pueden afectar directamente o indirectamente al intestino delgado, o por causas que sin afectar al intestino, pueden llegar a alterar el proceso regular de la digestión.

Además, el síndrome puede ser ocasionado debido a fuertes problemas digestivos. Así mismo, el estómago puede no producir las enzimas necesarias para digerir ciertos alimentos, o tu cuerpo puede no mezclar los alimentos ingeridos con las enzimas y ácidos producidos por tu estómago.

Síndrome de malabsorción de glucosa y galactosa

Para comenzar, debemos conocer los conceptos de glucosa y galactosa.

Sabemos que la glucosa trata de la azúcar encontrada en la miel, la fruta y la sangre de los animales. Por otro lado, la galactosa se trata de un azúcar simple, del mismo tipo que la glucosa.

Ahora bien, la malabsorción de glucosa y galactosa es caracterizada por la diarrea y la deshidratación, la cual se encuentra en condicionces extremas. Ademas se ha observado presencia de glucosa en la orina moderada, con una absorción normal de la azúcar mezclada con la glucosa.

Reportamos el caso de una paciente previamente sana y únicamente amamantada, que apareció en el período primario de siete días de vida, con aflojamiento intestinal de alto uso, grave falta de sustento saludable; sin reacción a la administración con lactosa sin lactosa, confundiendo la determinación subyacente con diabetes.

Síntomas

Entre los síntomas encontramos:

  • Dependiendo de la naturaleza del proceso de la enfermedad que causa el síndrome de la malabsorción intestinal y su extensión, los síntomas gastrointestinales pueden variar de severos a sutiles o incluso pueden estar totalmente ausentes. Puede presentarse diarrea, pérdida de peso, distensión abdominal, y dolor. Aunque la diarrea es una queja común, la frecuencia de las heces pueden variar, desde más de 10 heces acuosas por día hasta menos de 3 heces voluminosas similares a la masilla, lo que hace que algunos pacientes se quejen de estreñimiento.
  • Las heces aumentan en pacientes con malabsorción por encima de lo normal con 150 a 200 gramos por día. No sólo los nutrientes no absorbidos contribuyen a los desechos, sino que también aumenta la secreción de líquido mucoso en enfermedades asociadas con la inflamación de la mucosa, como la enfermedad celíaca.
  • La pérdida de peso es común entre pacientes con malabsorción intestinal, pero debe evaluarse en el contexto de la ingesta calórica. Algunos pacientes compensan el desperdicio fecal de nutrientes no absorbidos aumentando exageradamente su ingesta oral. Por lo tanto, es crucial obtener un historial dietético cuidadoso de los pacientes con sospecha de malabsorción.
  • El exceso de flatos y la distensión abdominal puede reflejar una producción excesiva de gases debido a la fermentación de carbohidratos no absorbidos, especialmente entre pacientes con deficiencia de disacaridasa primaria o secundaria.
  • Un número sustancial de pacientes con malabsorción intestinal se presentan inicialmente con síntomas o anormalidades que apuntan a otros sistemas orgánicos en ausencia de síntomas referidos al tracto gastrointestinal. Por ejemplo, cada vez hay más pruebas epidemiológicas de que más pacientes con enfermedad celíaca se presentan con anemia y osteopenia (Osteoporosis leve) en ausencia de síntomas gastrointestinales clásicos significativos.
  • La anemia puede reflejar una alteración en la absorción de hierro, folato o vitamina B12. La hemorragia subconjuntival o incluso el sangrado franco pueden reflejar hipoprotrombinemia (Descenso anormal de la cantidad de protrombina en la sangre) secundaria a la malabsorción de vitamina K.
  • La osteopenia es común, especialmente en presencia de esteatorrea (presencia de un exceso de grasa en las heces). El deterioro de la absorción de calcio y vitamina D por parte de los ácidos grasos no absorbidos que ocasionan la pérdida fecal de calcio puede contribuir.

Tratamiento

El tratamiento del síndrome de malabsorción intestinal depende de la causa.

Existe una dieta especial de alimentos que son más fáciles de digerir y absorber. También esta la posibilidad de ingerir suplementos para compensar los nutrientes que no están siendo bien absorbidos. Algunas veces, la causa del síndrome de malabsorción intestinal es un tracto intestinal demasiado activo. Se pueden prescribir medicamentos para ayudar a relajarse y permitir más tiempo para que los nutrientes entren al torrente sanguíneo.

Claramente, el tratamiento depende de la entidad específica que se esté considerando y por lo tanto varía ampliamente. Aunque actualmente se están investigando varias posibilidades nuevas de predigestión y desintoxicación del gluten y formas de la barrera intestinal a la penetración del gluten, que ofrecen resultados prometedores, la única opción terapéutica actual para la enfermedad celíaca sigue siendo la dieta libre de gluten, que es una dieta completamente desprovista de trigo, cebada y centeno.

La diarrea crónica debida al sobrecrecimiento bacteriano proximal del intestino delgado se trata con antibióticos orales de amplio espectro, particularmente aquellos con cobertura anaeróbica. Más recientemente, también se ha encontrado que la rifaximina es muy efectiva en adultos. Debido a que esta entidad a menudo ocurre en individuos que tienen una predisposición anatómica o funcional, típicamente se necesitan cursos repetidos (Ver artículo: gastritis crónica).

La malabsorción secundaria al intestino delgado necesita ser tratada profundamente, y ahora actualmente se encuentran opciones farmacológicas disponibles en el mercado. En  niños con diarrea crónica secundaria a malabsorción de ácido biliar, el uso de colestiramina para unir los ácidos biliares puede ayudar a reducir la duración y severidad de la diarrea.

Cualquier pérdida de enzimas pancreáticas puede ser reemplazada con suplementos orales. Los medicamentos inmunosupresores se pueden utilizar para controlar la enteropatía autoinmunitaria y deben ser recetados sólo por un especialista.

Los niños con malabsorción secundaria alergicos a ciertos alimentos deben seguir una dieta de eliminación, evitando antígenos alimentarios ofensivos. Su identificación es a menudo el resultado de ensayos empíricos porque las enteropatías alérgicas a los alimentos no pueden diagnosticarse mediante la medición de inmunoglobulina, ni mediante la prueba de ensayo radioalergosorbente ni mediante pruebas de punción cutánea.

El síndrome de malabsorción intestinal no siempre se puede prevenir, especialmente si tiene enfermedad celíaca, fibrosis quística u otras afecciones crónicas. Una afección crónica es una afección que es continua y dura mucho tiempo, desde varios meses hasta toda la vida.

Entre las mejores recomendaciones se encuentra trabajar estrechamente con tu médico para controlar estas enfermedades tanto como sea posible. El uso de laxantes y antibióticos cuidadosamente suele ser efectivo, sólo cuando sea necesario.

El tratamiento depende del desencadenante y del área de la enfermedad. Para especificar un par de casos, a causa de la enfermedad celíaca, el gluten y todos los alimentos que lo contienen (es decir, el trigo, la avena, el grano y el centeno) serán eliminados completamente.

En presencia de carencias nutricionales, se remediarán con suplementación y administración suficiente, completa e individualizada del régimen alimentario del paciente, ajustándolo constantemente al suplemento que lo necesite.

En casos extremos se puede recurrir a la prescripción de medicamentos para evitar, de igual modo que el tratamiento nutricional, las complicaciones futuras, deshidratación, anemias (por déficit de hierro, folato o vitamina B12), trastornos óseos (por déficit de calcio), notable perdida de peso, esterilidad, edemas (por déficits proteico) o neuropatías (por déficits de vitamina A y B12), por la falta de vitaminas y minerales.

Tratamiento farmacológico

Las pruebas iniciales incluirán análisis de sangre y de heces. Otros exámenes pueden incluir una ecografía abdominal, estudios de bario y una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética (RM). Cualquier examen adicional dependerá de la causa subyacente probable de la malabsorción intestinal.

El tratamiento dependerá principalmente de la causa subyacente de la malabsorción. Sin embargo, el tratamiento también será necesario para aumentar la cantidad de nutrientes esenciales en el cuerpo, incluyendo carbohidratos, proteínas, grasas, minerales y vitaminas (apoyo nutricional).

Fisiopatología

Principalmente se perciben pequeños cambios en el ritmo intestinal y en el tamaño de las heces, usualmente el paciente no da importancia.

Posteriormente se presenta la diarrea en cantidad, con un promedio de 7 veces al día, por un incremento de la secreción y alteración de la absorción de agua, electrolitos y ácidos biliares, y la no absorción de ácidos grasos, que tienen un efecto irritante sobre el colon (Ver artículo: Síntomas de cáncer de colon). Las heces son voluminosas, sin forma, espumosas y de color.

Existe una notable pérdida de peso con ligera desnutrición, dando a entender la deficiente absorción de las grasas, carbohidratos y proteínas, produciendo anorexia. La victima se queja de dolor abdominal difuso, que traduce una inflamación o distensión del intestino o una afección pancreática. Existen posibles flatulencias y borborigmos por la fermentación bacteriana de los carbohidratos no absorbidos.

Alimentos permitidos

Si padeces de malabsorción, esto se traduce en que tus intestinos no absorben apropiadamente nutrientes como vitaminas y minerales, grasas, proteínas o carbohidratos. Muchas condiciones médicas y enfermedades diferentes pueden causar malabsorción, típicamente enfermedades que afectan su sistema gastrointestinal. Podría beneficiarse de tomar ciertos suplementos dietéticos si tiene malabsorción. Consulte a su médico antes de tomar cualquier suplemento para discutir la dosis adecuada y los posibles efectos adversos.

Las condiciones de malabsorción pueden impedir que sus intestinos absorban los nutrientes de los alimentos que usted consume, por lo tanto, tomar suplementos con frecuencia puede ayudar a prevenir o tratar las deficiencias. Si posees la enfermedad de Crohn, que es un tipo de enfermedad intestinal inflamatoria crónica, podría necesitar tomar suplementos de zinc, calcio y vitamina D, según el Centro Médico de la Universidad de Maryland.

Alternativamente, su médico puede recomendarle que tome un suplemento multivitamínico-mineral. Si padeces de enfermedad de Whipple o una infección bacteriana similar que causa malabsorción, es posible que necesite tomar suplementos de calcio, vitamina D, ácido fólico, hierro y magnesio. consulte a su medico de preferencia antes de empezar a consumir.

Además de los suplementos dietéticos que pueden ayudar a corregir las deficiencias de nutrientes causadas por la malabsorción, algunos otros suplementos naturales podrían ayudar. Por ejemplo, la suplementación con ácidos grasos omega-3 como los que se encuentran en las cápsulas de aceite de pescado, probióticos como glutamina o acetil glucosamina también podrían ayudar a tratar los síntomas relacionados con la enfermedad de Crohn, dice el Centro Médico de la Universidad de Maryland.

Los suplementos herbales como la boswellia, el malvavisco, la cúrcuma y el olmo resbaladizo pueden ofrecer acciones antinflamatorias o calmantes en sus intestinos que podrían mejorar sus síntomas si usted tiene una enfermedad intestinal inflamatoria. Sin embargo, ninguna investigación médica concluyente prueba que cualquiera de estos suplementos pueda tratar efectivamente la malabsorción o las enfermedades relacionadas.

Tenga en cuenta que otros cambios en la dieta y en el estilo de vida también pueden ayudar en el tratamiento de condiciones médicas subyacentes a la malabsorción. Por ejemplo, evitar el consumo excesivo de alcohol y el uso de laxantes puede ayudar a apoyar la digestión adecuada y la absorción de nutrientes, dice el Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh.

Si usted tiene una condición de malabsorción, debe beber sólo agua embotellada y consumir sólo alimentos cocidos mientras viaja. Las personas con enfermedad de Crohn grave a veces necesitan seguir una dieta elemental, que es un tipo de dieta líquida que es fácil de digerir, señala el Centro Médico de la Universidad de Maryland.

Dejar de fumar, reducir el estrés y hacer ejercicio también aporta a reducir los síntomas de la enfermedad de Crohn. A menudo se recomienda una dieta sin gluten para los pacientes reportados con enfermedad celiaca.

Hable de antemano con el médico acerca de todos los cambios en la dieta o en el estilo de vida, incluyendo el uso de suplementos dietéticos. Tenga en cuenta que las personas con enfermedades que causan malabsorción a menudo necesitan la ayuda de un dietista certificado para asegurarse de que están obteniendo los nutrientes adecuados.

No debe tomar ningún tipo de suplemento herbario o natural antes de consultar a su médico. Incluso los suplementos vitamínicos y minerales pueden causar efectos secundarios, interacciones con otros medicamentos y otros peligros para la salud.

Normalmente el tracto gastrointestinal humano digiere y absorbe los nutrientes dietéticos con notable eficiencia. Una dieta típica ingerida por un adulto en un día incluye aproximadamente 100 gramos de grasa, 400 gramos de carbohidratos, 100 gramos de proteína, 2 litros de líquido, y el sodio requerido, potasio, calcio, vitaminas y otros elementos. Cabe destacar que el síndrome de malabsorción intestinal en niños presenta las mismas características tanto en niños como en adultos.

Síndrome de malabsorción en perros

Se describen detalladamente los hallazgos clínicos y los resultados de un procedimiento de investigación en 38 casos confirmados de malabsorción canina. La insuficiencia pancreática exocrina fue frecuentemente responsable del síndrome, pero en ocasiones se diagnosticaron trastornos del intestino delgado, enfermedad hepática y alactasia. Se sugieren posibles métodos de tratamiento y se discute brevemente su valor en la presente serie de casos.

Síndrome de malabsorción veterinaria

Los procesos digestivos normales convierten los nutrientes dietéticos poliméricos en formas (principalmente monómeros) que pueden atravesar la superficie luminal (borde de cepillo) de las células epiteliales absorbentes intestinales (es decir, enterocitos). La mayoría de las enzimas digestivas son secretadas por el páncreas.

La digestión terminal antes de la absorción se realiza por medio de enzimas del borde del cepillo, ya sea en la superficie del borde del cepillo del enterocito en asociación con las proteínas de transporte para los productos específicos, o cuando se libera en el lumen intestinal a través de la hendidura por las peptidasas pancreáticas o a través de la pérdida de enterocitos senescentes.

 

La actividad de la lactasa en el borde del cepillo disminuye después del destete, especialmente en el síndrome de malabsorción intestinal en gatos, y los animales pueden volverse intolerantes a la lactosa, especialmente si el borde del cepillo ha sido dañado por otra enfermedad. Los productos finales de la hidrólisis de la mucosa (glucosa, galactosa y fructosa) son transportados activamente al enterocito mediante procesos mediados por portadores ligados al sodio, impulsados por una ATPasa sodio-potasio.

Una vez en la célula, la glucosa no es utilizada por la vía glicolítica, sino que pasa por una difusión facilitada a través de una proteína de transporte en la membrana enterocitaria basolateral a través de un gradiente de concentración en el espacio extracelular, y luego por difusión en la circulación venosa portal.

La digestión y absorción de proteínas siguen un patrón similar. Las enzimas proteolíticas del estómago y el páncreas degradan las proteínas en una mezcla de oligopéptidos de cadena corta, dipéptidos y aminoácidos. Los oligopéptidos son hidrolizados adicionalmente por las peptidasas del borde del cepillo a dipéptidos y aminoácidos que cruzan la membrana del borde del cepillo sobre proteínas portadoras específicas.

Los efectos intralumínicos de las bacterias también pueden tener consecuencias importantes. La desconjugación bacteriana de las sales biliares interfiere con la formación de micelas, lo que resulta en la malabsorción de lípidos. Las sales biliares desconjugadas y los ácidos grasos hidroxi exacerban la diarrea al estimular la secreción colónica.

El verdadero sobrecrecimiento bacteriano intestinal pequeño (SIBO) puede ser secundario a la secreción defectuosa de ácido gástrico, interferencia con la motilidad normal u obstrucción mecánica del intestino, interferencia con la función de la válvula ileocecal e inmunodeficiencia local. En otros casos, no hay evidencia de sobrecrecimiento ni de causa definida, sino de ausencia de daño manifiesto de la mucosa.

Sin embargo, una respuesta positiva a la terapia antibiótica indica que la malabsorción está relacionada con las bacterias, tal vez en la forma en que el sistema inmunológico innato (receptores tipo peaje) responde a los componentes bacterianos. Originalmente llamado SIBO idiopático, este síndrome se conoce mejor como diarrea sensible a los antibióticos (ARD, por sus siglas en inglés).

La enfermedad del intestino delgado puede causar malabsorción al reducir el número o la función de los enterocitos individuales. Las enfermedades difusas de la mucosa pueden resultar en una reducción de la actividad de las enzimas del borde del cepillo, una disminución de la función portadora de proteínas, una disminución de la superficie de absorción de la mucosa y una interferencia con el transporte final de nutrientes a la circulación.

La pérdida de peso puede verse agravada por la reducción de la ingesta de nutrientes debido a la inapetencia. Además, los nutrientes malabsorbidos ejercen fuertes efectos osmóticos intraluminales que disminuyen la absorción intestinal y colónica de agua y electrolitos, resultando en diarrea. Esto puede exacerbarse si el daño a la mucosa va acompañado de inflamación intestinal, que puede causar diarrea secretoria y permeable.

Los cambios histológicos como la atrofia vellositaria y la infiltración con células inflamatorias indican enfermedad intestinal pero no identifican la causa subyacente. Por ejemplo, la enteritis linfocítica-plasmocitaria puede ser un patrón de respuesta común de la mucosa intestinal a más de un agente provocador, particularmente antígenos microbianos y dietéticos. Se han demostrado asociaciones definitivas con parásitos, bacterias patógenas y sensibilidad dietética en perros, pero a menudo no se puede identificar la causa subyacente.

El daño a la mucosa también puede ocurrir sin cambios obvios bajo el microscopio de luz. Esto se caracteriza por la infección con Escherichia coli enteropatógena (que específicamente causa daño ultraestructural a las microvellosidades en una lesión de adherencia) y por ARD en perros, que puede causar daño bioquímico al borde del cepillo intestinal, interfiriendo con la función enterocitaria.

La principal deficiencia de la enzima del borde del cepillo que se ha reportado es una deficiencia relativa de lactasa, lo que lleva a la intolerancia a la leche en perros y gatos adultos. Los defectos adquiridos en el borde del cepillo también se pueden observar en el curso de la enfermedad intestinal menor generalizada.

Los signos clínicos de malabsorción son principalmente el resultado de la falta de absorción de nutrientes y de pérdidas en las heces. La duración, la gravedad y la causa principal determinan la gravedad de los signos, que típicamente incluyen diarrea crónica, pérdida de peso y alteración del apetito (anorexia o polifagia). La ausencia de diarrea no excluye la posibilidad de enfermedad gastrointestinal grave.

La pérdida de peso puede ser sustancial a pesar de un apetito voraz, a veces caracterizado por coprofagia y pica. Típicamente, los animales con malabsorción están sistémicamente bien a menos que haya inflamación severa o neoplasia. Los signos inespecíficos pueden incluir deshidratación, anemia y ascitis o edema en casos de hipoproteinemia. Las asas intestinales engrosadas o el agrandamiento de los ganglios linfáticos mesentéricos pueden ser palpables, especialmente en el síndrome de malabsorción intestinal en gatos.

Síndrome de malabsorción pediatria

Alimentación balanceada. Se calcula para la edad, talla y peso del infante, y la cantidades de alimento dosificadas.

Manifestaciones clínicas

Se basa en: diarrea crónica, distensión abdominal y falla en el medro. Esto no quiere decir que acontezcan los tres síntomas al mismo tiempo, es muy probable fallas únicamente en el medro o distensión abdominal como signos principales. Un aspecto a resaltar es que, en pediatria, la diarrea crónica no siempre se manifiesta con deposiciones acuosas.

Puede describirse de distintas maneras, ya sea deposiciones blandas y sin forma, disgregadas, pastosas o, incluso, sospecharse malabsorcion con deposciciones muy malolientes.

Según edad:

Recién nacidos y lactantes: alrededor de los seis meses, al iniciar la alimentación complementaria, hay riesgo de alergias alimentarias, enfermedad celíaca y diarreas crónicas debido al consumo exagerado de bebidas tales como jugos.

Preescolares: existe mayor riesgo de etiologías infecciosas, parasitarias o bacterianas y enfermedad celíaca.

Escolares y adolescentes: colitis ulcerativa (CU) y la famosa enfermedad de Crohn (EC).

Examen físico:

Debe revisarse la apariencia general, si hay palidez mucocutánea, el grado de pérdida muscular para determinar la gravedad de la malabsorcion en el paciente; buscar el impacto de deficiencias nutricionales, como pueden ser las alteraciones en la piel.

Es aconsejable examinar al paciente de pie, especialmente en los lactantes. En algunos casos, como en las hepatopatías y enfermedades de depósito, se pueden encontrar de crecimiento adecuado y en la anamnesis alimentaria aparece poco consumo de grasas y alto consumo de jugos y bebidas azucaradas.

Tratamiento

  • Debe priorizarse la lactancia materna, no introducir alimentos nuevos durante la diarrea, retirar los jugos para evitar fermentación que puedan alargar la duración de la diarrea.
  • Ejecutar una buena alimentación equilibrada es uno de los principales factores a tratar. A la hora de promover una buena y balanceada alimentacion resulta complicado si se tiene en cuenta la capacidad gástrica pequeña.
  • Evitar dietas inadecuadas a base de preparaciones hipocaloricas, caldos, jugos y restricción de leche sin justificación medica, pues esto conlleva a desnutrir el enterocito y a alargar la diarrea.

Síndrome de malabsorción cuidados de enfermeria

Hablan de una amplia variedad de procedimientos con numerosas causas y diferentes signos clínicos que están relacionados con una disminución en la ingestión intestinal de al menos un suplemento del régimen alimenticio.

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2 comentarios en “Síndrome de malabsorción: Qué es, síntomas, tratamiento y más”

  1. Estas informaciones estan muy intructivas y orientadoras tanto para el paciente como los facultativos que busquen actualización sobre los diferentes temas de interes

    • Que bueno que nuestro articulo fue de su agrado, agradecidos por los buenos comentarios, le invito a visualizar otros artículos de nuestro blog que puedan ser de su agrado!

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