Síndrome antifosfolipídico en el embarazo: Aprende todo sobre el.

El embarazo es considerado por muchos como una de las etapas más especiales, el cuerpo de la mujer cambia por completo no solo físicamente si no que también su organismo en general experimenta cambios  increíbles, además existen afecciones que se pueden manifestar en esta etapa por ejemplo el síndrome antifosfolipídico en el embarazo, en este artículo podrás aprender todo sobre esta afección, que es, cuáles son sus efectos en el cuerpo y otros datos que seguro llamaran tu atención.

¿Qué es el síndrome antifosfolipídico en el embarazo?

Este síndrome se trata de un efecto autoinmune que provoca hipercoagulabilidad, es decir coagulación excesiva, viene a consecuencia de unos anticuerpos o proteínas anormales que se forman en la sangre y se encargan de enfrentar a los fosfolípidos pertenecientes a las membranas celulares.

En este síndrome la probabilidad de formación de trombosis o coágulos intravasculares es mucho más elevada gracias a que la sangre no logra circular de manera correcta y se produce una disminución del nivel de plaquetas en la sangre, las plaquetas son la células encargadas de la coagulación sanguínea, estos coágulos  se pueden formar tanto en las arterias como en las venas, además tiene efectos riesgosos en el embarazo pues este síndrome puede ser la causa de abortos espontáneos, grave preeclampsia es decir presencia de proteína en la orina y elevación de la presión arterial, partos antes de tiempo o pretérminos y el fallecimiento del feto.

Gracias a el síndrome antifosfolipídico en el embarazo puede provocar la formación de coágulos en el interior de los vasos sanguíneos pertenecientes a la placenta, esto puede resultar en un retraso en cuanto al desarrollo y crecimiento del feto  pues el mismo no recibe los nutrientes y la sangre necesarios pues se ven limitados debido al coagulo, esto también puede suceder si los anticuerpos antifosfolipídicos atacan a los tejidos de la placenta.

Esta enfermedad puede atacar de manera individual es decir síndrome antifosfolipídico primario,  situación que se puede dar en más de la mitad de los casos o venir unida a otras enfermedades como por ejemplo el lupus eritematoso sistémico que también es una enfermedad autoinmunitaria, infecciones o efectos de fármacos desarrollando desde un 25% a un 35% de los casos el síndrome antifosfolipídico secundario.

En esta enfermedad también existe una variante mucho más grave y aguda que es el síndrome antifosfolipídico catastrófico, este da como resultado una insuficiencia en una gran variedad de órganos así como microangiopatía trombótica diseminada.

Durante el síndrome antifosfolipídico en el embarazo el sistema inmune del cuerpo ataca a las propias proteínas normales que se encuentran en la sangre, el 15% de las mujeres que han tenido tres o más abortos espontáneos se debe a que sufre o sufrió el síndrome antifosfolipídico en el embarazo.

En cuanto a la relación de la enfermedad con la reproducción asistida se observa una limitación para los pacientes pues es posible que ocurran constantemente fallos de implantación pues a pesar de que la cantidad de embriones implantados es la idónea el embarazo no alcanza el proceso evolutivo necesario.

Además de este nombre el síndrome antifosfolipídico en el embarazo se puede llamar trombofilia, los anticuerpos antifosfolipídicos tienen una carga eléctrica negativa y esto conlleva a hipercoagulabilidad y tiene una incidencia aproximadamente del 4% al 7%.

Algunas explicaciones para la enfermedad se basan en la activación de las células endoteliales, la modulación de la coagulación y el daño a nivel oxidativo que pueda tener el endotelio vascular. Este síndrome antifosfolipídico en el embarazo no es una enfermedad del tipo contagioso.

¿Qué son los anticuerpos antifosfolipídicos?

Estos son una serie de anticuerpos presentes en la sangre comúnmente de mujeres embarazadas, el sistema inmune del organismo suele producir ciertas proteínas que se encargan de combatir las infecciones que estén asociadas a bacterias o virus, en este casi los anticuerpos antifosfolipídicos son proteínas erróneas que en vez de atacar infecciones atacan al tejido propio del cuerpo, gracias a esto se le da el nombre a las enfermedades autoinmunes.

En los embarazos la probabilidad de poseer estos anticuerpos varía dependiendo de los antecedentes que posea la persona por parte materna pues si en la historia familiar existen casos de abortos espontáneos o lupus eritematoso sistémico esto puede significar una alerta predictiva de los futuros embarazos.

Existe un porcentaje menor al 5% de los casos en los que los pacientes sanos posean anticuerpos antifosfolipídicos sin poseer síntomas o signos, es decir cualquier manifestación clínica.  Estos también están presentes en varios casos de trombosis venosa profunda, aproximadamente en el 20% de los casos al igual que en los accidentes cerebrovasculares en un tercio de los casos de personas menores a los 50 años de edad.

Los anticuerpos antifosfolipídicos comprenden más de veinte tipos de autoanticuerpos pero los 5 principales relacionados con el síndrome antifosfolipídico en el embarazo son:

  • Anticoagulante lúpico.
  • Anticuerpos anti-β2-glicoproteína I IgG.
  • Anticuerpos anti-β2-glicoproteína I IgM.
  • Anticuerpos anticardiolipina IgG.
  • Anticuerpos anticardiolipina IgM.

Los anticuerpos anticardiolipinas tanto IgG como IgM atacan a la cardiolipina, este es un componente que se encuentra en las membranas pertenecientes a las mitocondrias, por otra parte los anticoagulantes lúpicos que se trata de un grupo que ataca a los complejos proteínicos fosfolipídicos, en este grupo se encuentran los  anti-β2-glicoproteína I.

Signos y factores de riesgos

Los signos, consecuencias y riesgos principales del síndrome antifosfolipídico en el embarazo son el aborto espontaneo en uno o más embarazos, la muerte del feto situación que suele darse entre en segundo trimestre y el principio del tercero, una limitación en el desarrollo del feto, hipertensión arterial o preeclampsia que puede iniciar de manera precoz antes de que se cumplan las 28 semanas de embarazo.

A nivel vascular existe una variedad de problemas como la trombosis arterial y venosa que es la formación de coágulos de sangre que limitan el buen flujo sanguíneo, esto suele suceder frecuentemente en las piernas pero puede darse en cualquier área del cuerpo, esto se da en las mujeres embarazadas o en las mujeres jóvenes que utilizan métodos anticonceptivos de vía oral.

También se dan casos de trombocitopenia, es decir niveles disminuidos de las plaquetas, problemas en una o varias de las válvulas del corazón, dolor de cabeza o migraña, formación de ulceras en las piernas y pies, livedo reticularis que es un síntoma que se manifiesta a nivel cutáneo en la que se da una especie de patrón en forma de red en la piel de color rojo o azul, situación que suele afectar más que todo las extremidades inferiores.

Se produce también mielopatía que es una enfermedad que afecta a la medula ósea y corea que es una afección neurológica que provoca movimientos descontrolados e involuntarios en las extremidades. La paciente también puede presentar un falso positivo en las pruebas de VDRL al igual que resultados positivos al test de Coombs.

Otra afección que se puede presentar es la necrosis avascular, también conocida como osteonecrosis, esto se basa en la muerte del tejido óseo provocando el colapso de los huesos, esto se da por la limitación o falta de flujo sanguíneo dentro de los mismos.

Es importante tomar en cuenta los riesgos que implica la presencia de trombosis y coágulos, por ejemplo los coágulos que existan en las piernas pueden desprenderse de este lugar y viajar por el torrente sanguíneo hasta llegar a los pulmones, si esto sucede la persona sufrirá una embolia pulmonar en el que el flujo de sangre hacia estos órganos estará limitada por lo tanto el suministro de oxígeno será poco.

Otros órganos que pueden salir afectados son los riñones, el corazón y el cerebro. Si uno de estos coágulos viaja hacia el cerebro puede provocar un accidente cerebrovascular y si los coágulos se forman en las arterias cardiacas dañarían las válvulas y provocaría ataques cardiacos que si se dan en personas jóvenes que no posean otro tipo de problema cardiaco se le relacionara directamente con los anticuerpos antifosfolipídicos.

Además de todo esto se pueden presentar casos de diabetes, hipercolesterolemia es decir una elevación en los niveles de colesterol y la hipertensión o aumento de tensión arterial.

Diagnóstico del síndrome antifosfolipídico en el embarazo

El diagnóstico y el tratamiento son importantes pues de esta manera se puede evitar que los síntomas reaparezcan, el análisis principal que se realiza para diagnosticar este síndrome es el examen de laboratorio sanguíneo y la medición de anticuerpos que se conoce como serología.

Este se realiza tomando una muestra de sangre la cual se puede tomar completa o extraer el suero de ella por medio de un proceso de centrifugado cuando la sangre se ha coagulado anteriormente, de esta manera las células que se encuentran en ella serán eliminadas de la reacción final.

Además de detectar y tomar un conteo de anticuerpos se puede detectar enfermedades como la amebiasis,  tularemia, toxoplasmosis, hepatitis viral, sífilis, sarampión, carbunco, infección micótica es decir por hongos, VIH, rubéola, brucelosis, entre otras.

Tratamiento

En las mujeres embarazadas es ideal el uso de heparina que posea un peso molecular bajo combinada con aspirinas para mejorar el flujo de sangre y diluir los coágulos pequeños que ya existan, así como la toma de calcio todos los días del embarazo y por un tiempo posterior a él, el ácido acetilsalicílico y mantener un control médico minucioso que incluyan pruebas de sangre constantes y ecografía Doppler para determinar algún problema que pueda presentarse.

Si el síndrome antifosfolipídico en el embarazo es más grave se recomiendan la gammaglobulina endovenosa, los antimaláricos y los corticoesteroides sin embargo estos solo se utilizan en casos especiales.

El síndrome antifosfolipídico en el embarazo no es una enfermedad que tenga una cura concreta pero el tratamiento que se utilizan ayuda a prevenir la formación de los coágulos responsables de los problemas que puedan afectar tanto a la madre como al feto.

(Visited 327 times, 1 visits today)
Categorías Sangre

Deja un comentario