Disartría: Qué es, causas, tipos, síntomas, características y más

El cerebro, es el órgano más delicado, capaz de controlar absolutamente todo el cuerpo a través de señales eléctricas que llevan información a todo el Sistema Nervioso y que a partir de él, realizamos todas las acciones y cuando se ve afectado, aparecen males como la Disartria, dificultando el habla y la comunicación. 

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¿Qué es la Disartria?

Se entiende por la Disartria, como una dificultad de la expresión del lenguaje hablado u oral, debido a la presencia de errores en la articulación de las palabras, por la falta de control de los múltiples músculos que se encuentran en la boca, cara y garganta. Esto dificulta a las demás personas el poder entender el discurso del afectado ya que las palabras no están pronunciadas de la manera correcta.

Esta enfermedad del cerebro se puede presentar de diferentes maneras, sin embargo, suele aparecer en una edad que ya debería haber una pronunciación correcta, donde la articulación de las palabras ya se sabe hacer y los músculos faciales que se utilizan para hablar ya se controlan en su totalidad.

En sí, esta incapacidad de poder decir bien las palabras se manifiesta debido a que se presentan trastornos de tonos en la voz, así como la pérdida de movimiento en los músculos orientados al proceso de el hablar y el producir sonidos, todo por una lesión en el Sistema Nervioso Central o SNC

Tipos de Disartria

En la actualidad, existen muchos tipos de Disartria, por diferentes razones o según una base diferente de otras. Principalmente, conseguimos una clasificación de esta mal función debido a las zonas que son afectadas por las causas, todas pertenecientes al cerebro y al sistema nervioso central o SNC, luego conseguimos la clasificación según el comportamiento de los músculos, dependiendo de cómo actúen algunos músculos y su tipo de tensión al hablar, por último encontramos la división según la intensidad de la disartria, clasificando solo 3, leve, motora y severa.

Según la zona afectada

Pueden haber diferentes clasificaciones de disartria, ya sea por la zona que es afectada, por los músculos o por la intensidad del ataque que causa la disartria. Según la zona afectada, pueden encontrarse 4 diferentes tipos de disartria, la bulbar, la pseudobulbar, la cerebelosa y por último la parkinsoniana.

Disartria Bulbar

El bulbo raquídeo es una formación que tiene una estructura cilindroide, con la parte superior más ancha que su base, y está ubicado justo entre la protuberancia anular y la médula espinal. El bulbo es el encargado de controlar los diferentes reflejos que son más complejos, denominados también reflejos viscerales completos, tales como el tusígeno, es decir, el reflejo de toser; la deglución o el tragar los alimentos y las bebidas; el vomitorio, el reflejo para vomitar; respiratorio y el senocarotídeo y aórtico, referidos a los reflejos relacionados con el sistema circulatorio.

Su función principal se enfoca en servir como un organo de relevo para las vías piramidales que se encuentran viajando desde la corteza hasta la periferia. En el bulbo también yacen múltiples nervios del craneo que funcionan directamente con la capacidad de hablar. Algunos de los nervios afectados son:

  • Trigémino V
  • Facial VII
  • Glosofaríngeo IX
  • Vago o neumogástrico X
  • Motores espinal XI
  • Hipogloso XII

En síntesis, se puede decir que la disartria del bulbo raquídeo ocurre cuando la persona sufre una lesión en este órgano, específicamente en los núcleos motores de los pares de nervios del cráneo anteriormente mencionados y que a su vez conforman la vía motora que trabaja en este nivel. Comúnmente suele presentarse en forma de parálisis, además de tener una debil intensidad vocal y un escape del aire de la nariz, así como la hipernasalidad, características muy notables de este tipo de enfermedad del cerebro, las cuales vienen a su vez causadas por las insuficiencias velofaríngeas.

Asimismo, aparecen múltiples signos que están asociados con la atrofia del músculo de la lengua, así como la contracción de las alas nasales y las diferentes contracciones o tics en los músculos de la cara o faciales, tratando de compensar el mal funcionamiento de los nervios craneales nombrados.

Un tratamiento longopédico es muchas veces más recomendado que otros, además de sumo control con el corazón y los pulmones ya que pacientes afectados por esta enfermedad suelen sufrir severas complicaciones respiratorias y cardíacas que pueden causar la muerte, además de tener en cuenta que es mucho más frecuente en los adultos.

Tipos de Disartria

Disartria Pseudobulbar

Este tipo de afección está orientada a las lesiones que se ubican no en el bulbo raquídeo si no en las vías que lo conectan a la corteza cerebral, por lo que se denomina pseudobulbar, es decir, que la lesión, el daño o la zona afectada no es el bulbo como tal, si no que forma parte de las vías conectoras del mismo.

Puede variar en muchas ocasiones la intensidad de este tipo de disartria, sin embargo, en su versión más leve, cuando el paciente es tratado por origen arterioesclerótico solo existe un temor de la voz debido a la contracción ritmica y sin interrupción de los músculos de la respiración y de la farínge. Luego de ello si suelen presenciarse voces monótonas, dradilálica o con lentitud, espástica y los trastornos de comunicación. El síntoma más común que presentan las personas diagnosticadas con disartria pseudobulbar es la parálisis facial, parecida a la anterior nombrada.

La coordinación de los músculos de los labios se ve afectada comúnmente, así como el poco cierre del maxilar y la disfagia, incluso, la aparición de signos que causan la sialorrea y trastornos de la comunicación también son característicos. Además, los trastornos de la voz son muy frecuentes, y pueden ser roncas, débiles, con poca modulación, incluso voz nasal o sin expresión alguna. También la velocidad al hablar y el ritmo son muy lentos, debido a los movimientos de la lengua, los cuales con lentos y torpes, muchas veces el paciente no puede llevarla hacia arriba ni siquiera, y si puede solo puede hacerlo por tiempo limitado.

Disartria Cerebelosa

Este tipo de afección está centrada en las lesiones que ocurren en el cerebelo, o en su defecto en las vías por las cuales funciona en cerebelo, por lo que si se dañan uno de los dos, el paciente podría sufrir de disartria cerebelosa. (Visitar artículo: Ataxias espinocerebelosas)

Este órgano ocupa una porción o parte de la zona posterior e inferior del cráneo o cavidad craneal, es un órgano único, de tamaño medio y de forma simétrica. Es el encargado de administrar todos los movimientos y reflejos relacionados a la coordinación y el equilibrio.

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El cerebelo no está encargado de emitir movimientos ni reflejos o sensaciones, simplemente está encargado del control y vigilancia de estos movimientos, con el objetivo de realizar ajustes de ser necesario para que todo funcione de la forma correcta, es por ello que este tipo de disartria no genera ningún tipo de parálisis facial, puesto que no hay nervios relacionados al movimiento en el cerebelo. Además, cualquier daño realizado en la corteza del cerebelo no causa ninguna alteración ni consecuencia de gran importancia o magnitud, ya que el resto de la corteza compensa la porción dañada.

Para que exista una disartria cerebelosa grave, los núcleos del cerebelo más profundos deben verse muy comprometidos, y así causar una disfunción grande.

Suelen verse, además, dos tipos de Disartria Cerebelosa:

  • Cerebelosa Atáxica

Cuando se presenta como síntoma principal la ataxia, es decir, donde la persona no puede coordinar los movimientos de las extremidades, desde los pies y las piernas, hasta los brazos y los dedos.

  • Cerebelosa no Atáxica

Surge al momento en que el paciente sufre una lesión en la parte superior en el hemisferio izquierdo del cerebro, conociéndose también como una forma, tipo o variación discreta de la enfermedad. (Visitar artículo: Ataxias Cerebelosas)

Disartria Cortical

Esta variación de la enfermedad está relacionada y a su vez directamente causada por la lesión o el daño y deterioro de las zonas o áreas del cerebro que están encargadas de las funciones de los músculos enfocados justamente a los procesos de la articulación de las palabras. Algo ciertamente peculiar es que esta forma de la enfermedades la expresión de la frustración en relación con las sílabas en las que se mantienen las estructuras correctas de las palabras habladas.

Disartria subcortical

Este tipo de la enfermedad suele verse aparecer cuando la vía extrapiramidal en conjunto con los nódulos subcorticales o los ganglios basales, que se refiere a los acúmulos de sustancia o materia gris que se encuentran dentro de la subcorteza. Dentro de el están integrados el cuerpo estriado, que son el núcleo caudado y el putamen, los globus pallidus, la sustancia nigra, claustro y por último el cuerpo amigdalino.

El órgano globus pallidus es responsable de los movimientos que son semiautomáticos, es decir, no son totalmente voluntarios, y están asociados a los movimientos en la oscuridad del brazo o una disminución del tono muscular.

Se encarga de la mantener el tono muscular (basal) para los movimientos que se realizan de forma voluntaria, totalmente al contrario que la bulbar o pseudobulbar, ya que no se relaciona con los impulsos o los reflejos de la corteza cerebral o el cuerpo estriado.

¿Cómo funciona la Disartria? 

Disartria Parkinsoniana

Esta variación de la enfermedad viene dada en condiciones o en el contexto de la Demencia de Parkinson, con la presencia de algunos otros síntomas directamente ligados a el Parkinson.

El mal del Parkinson, es conocido como un tipo de demencia que es muy común, y que a su vez es considerada como un trastorno del movimiento. Es causado cuando las células nerviosas del cuerpo humano, las neuronas, no logran producir la cantidad necesaria de dopamina, la cual es una sustancia química necesaria para su correcto funcionamiento. 

El Parkinson es un tipo de demencia muy común, también vista como un tipo de trastorno del movimiento, y que ocurre en verdad, cuando las células nerviosas o las neuronas del cerebro de un individuo, no reciben suficiente suministro o no logran producir la cantidad necesaria de una sustancia química fundamental para su funcionamiento llamada dopamina.

Esta enfermedad puede ser genética, sin embargo no se observa muy seguida en los mismos miembros de la familia. Los síntomas pueden ser muy variados y aparecen de una forma progresiva en vista de que es una enfermedad degenerativa del cerebro, estos son:

  • Temblor en las manos o dedos , piernas, mandíbula y la cara
  • Rigidez en los músculos de los brazos, piernas y el tronco
  • Lentitud al realizar movimientos variados y voluntarios
  • Problemas para la coordinación de los movimientos o para mantenerse en equilibrio o de pie.

Según el comportamiento de los músculos

Por otro lado, esta enfermedad puede tener variantes u otras formas de expresarse según cómo funcionan los músculos luego de haberse afectado una zona en particular del Sistema Nervioso Central. La Disartria puede expresarse de muchas maneras debido a todos los nervios y músculos que hay en la cara, las cuales pueden impedir que la persona no hable correctamente y tenga problemas para articular las sílabas y las palabras.

Disartria Flácida

Este tipo de la enfermedad se basa en la flacidez y atrofia de los músculos de la cara, específicamente los orientados al habla . En ella los sonidos con que la persona pronuncia las palabas, al igual que con el volumen con que los realiza con sumamente débiles y bajos. La lesión en este tipo de disartria se centra en la Neurona Motriz Inferior y tiene como base un daño motórico del habla que está caracterizado por los trastornos en el tono del habla y los movimientos de los músculos para emitir los sonidos o fonatorios.

Algunos de los síntomas más comunes de este, son los problemas al momento de hablar, la producción de baba incontrolable y también la parálisis de los nervios y músculos faciales. También el paciente puede padecer el polio, miastenia y el síndrome de Guillan-Barre.

Algunos otros síntomas que presenta la disartria flácida se trata de la dificultad de poder levantar o elevar la mandíbula, la reducción de la capacidad de aire de las vías respiratorias, parálisis de parte o completa de los nervios asociados al habla, entre otros, causando así problemas en la pronunciación de las palabras, incapacidad de poder elevar la voz a un tono alto e incluso uno adecuado o no poder siquiera completar las frases.

Disartria Espástica

En este tipo de Disartria, los músculos de la cara y los nervios se resisten o se desconectan y no realizan los movimientos que queremos hacer, algo así como que si los nervios fueron desconectados del cerebro o están sueltos parcialmente, ya que se hace difícil poder efectuar los movimientos, algunas veces imposible.

Se observa una habla sumamente lenta y pesada ya que se hace con demasiado esfuerzo. Los músculos que se usan para hablar pueden estar todos sin responder o responder alguno que otro, y la persona suele presentar problemas para pronunciar las consonantes, en su mayoría, sin embargo, en su fase más severa puede incapacitar al paciente de pronunciar incluso las vocales de una palabra.

Presentan variadas pausas y extensas mientras hablar por el cansancio que produce el esforzarse tanto para pronunciar tan solo una frase, suelen ser tonos y sonidos muy monótonos e incluso puede verse que respiran con dificultad fuera de su nariz al momento de estar hablando.

La severidad de este tipo de disartria depende en su mayoría de la severidad y gravedad con que aparece el causante, de esta manera, las consecuencias de la disartria, es decir, otros síntomas y problemas y dificultades para hablar pueden ser variadas, que es lo más común, que puede incluir como por ejemplo problemas en el volumen de la voz, el tono y la calidad de la voz de la persona en general.

En adición, otros músculos separados del habla en la cara también pueden verse afectados con la disartria espástica, pues la lengua, los labios, la mandíbula e incluso el paladar pueden verse afectados por esta condición, además de problemas para respirar de manera correcta y de afectar en la manera que la persona come, bebe y traga los alimentos día a día.

Disartria Atáxica

Este tipo de disartria está directamente con la disartria del cerebelo, pues se considera que son exactamente lo mismo, simplemente están clasificados bajo diferentes criterios, una por el comportamiento atáxico de los músculos afectados y el otro bajo las zonas del Sistema Nervioso Central que fueron afectados.

En si se basa en la lesión de las vías que utiliza el cerebelo para comunicarse o en si en el cerebelo como tal. Los pacientes que sufren de esta tipo de la afección presentan muchas dificultades para poder pronunciar las palabras y articularlas, ya que el control que tiene sobre la motricidad fina y que necesita es insuficiente.

Por otro lado, esta condición puede implicar en que al paciente se le haga difícil poder incluso caminar o realizar trabajos y tareas con sus propias manos, ya que los niveles de coordinación, manejados por el cerebelo, no son suficientes gracias a la lesión.

Puede parecer que los individuos que sufren de la disartria atáxica están en estado de embriaguez ya que al momento de caminar no logran posicionar bien los pies y las piernas. Otros síntomas de esta condición pueden ser la presencia de un discurso muy lento, con pausa entre las sílabas que pronuncia, tanto así como si estuviera arrastrando las sílabas.

Entrevista a paciente con Disartria

Disartria extrapiramidal

Esta variación de la enfermedad se trata de una lesión que ocurre en la zona o el sistema extrapiramidal, que corresponde a la parte donde se encuentra el paloencéfalo, justo al lado del diencéfalo y el tálamo óptico.

Este organo está encargado de la regulación del tono del musculo en reposo y de los músculos antagónicos cuando se encuentran en movimiento, además regula los movimientos automáticos del cuerpo y adecua la mímica facial entre las sincinesias ópticas, es decir, los movimientos involuntarios que están asociados a otros que si son voluntarios, y que ocurren cuando realizamos los voluntarios.  Esta forma de la enfermedad puede originar dos diferentes tipos de disartria: la hipocinética y la hipercinética

Disartria Hipocinética

La disartria hipocinética aparece muy frecuentemente en la enfermedad del Parkinson, donde los movimientos son lentos, limitados y sumamente rígidos, además se presentan alteraciones en los tonos de la fonética y la prosodia.

Los síntomas más comunes son una voz débil, tono de voz extrañamente monótono, articulación paupérrima, la falta de inflexión o cambio del tono o del acento, la falta de flexibilidad de los centros faríngeos, así como el control de los mismos, la variabilidad en el ritmo de la articulación, falta de entonación y por último, la presencia de frases sumamente cortas.

Disartria Hipercinética

La hipercinética, es el tipo de disartria donde son característicos los movimientos bruscos y excesivos, además de la alteración de las funciones del cuerpo básicas, como la fonética, la articulación y la respiración. 

También encontramos irregularidades en la articulación, la fonación, la resonancia y la prosodia en la persona cuando quiere hablar. Además podemos visualizar otros síntomas como las coreas que son movimientos involuntarios de la articulación que son muy lentos o muy rapidos y con un tono muscular muy bajo, y que afecta a varios músculos, sobre todo los brazos; la atetosis, movimientos involuntarios en la articulación, y que son lentos y presentan problemas al respirar y de fonación; el temblor también es común en este tipo de disartria, al igual que la distonía.

Disartria Mixta

La disartria mixta, es un tipo de trastorno del habla, donde los síndromes o alteraciones correspondientes a cada tipo no son totalmente puros.

Esta variación de la enfermedad es en realidad el más grave de todos, puesto que se trata de una combinación de uno o más tipos de disartria, donde no solo un grupo de músculos y nervios son afectados y causando la disfunción, si no que más de los que normalmente se ven, serán afectados y será peor para el paciente pues la capacidad de comunicarse y de realizar otras acciones se hace mucho menor.

Algunas enfermedades que pueden derivar una disartria mixta son la parálisis bulbar progresiva, tambien llamada la Enfermedad de la Motoneurona y la Esclesoris Múltiple.

La lesión en este tipo de la enfermedad se produce en diferentes niveles, lo que deriva en una mezcla o una gran cantidad de distintos síntomas, donde las características sintomáticas variarán de acuerdo a cuales tipos de disartria se hayan combinado.

Además de estos también se pueden clasificar en

  • Disartria por trastornos de la moto neurona superior
  • Disartria por trastornos de la moto neurona inferior
  • Disartria por trastornos de múltiples sistemas motores

Según la intensidad

Por último, la disartria también puede clasificarse según la intensidad con que afectan a el paciente, pues según la gravedad de la causa, se determina el tipo de disartria según el comportamiento de los músculos, además, que mientras más grave o fuerte sea el ataque más síntomas y mal funciones presentará el individuo. Se pueden dividir entre Leves, Severas, Discretas o como insuficiencia general en el desarrollo del lenguaje.

Las disartrias leves, son aquellas que se originan por causas que, aunque son fuertes, no conllevan tantas consecuencias aparte del trastorno del habla, también puede originarse por la intensidad leve del ataque, si una persona sufre un infarto cerebral, o un derrame cerebral leve, pues es posible que desarrolle una disartria leve que pueda mejorarse con terapias y con trabajo constante.

Las moderadas, al igual que la anterior, son originadas por una causa que tuvo una fuerza media, regular o moderada, donde el cambio de las consecuencias son mayores pero todavía trabajable, y que incluso pueden mejorar con un gran trabajo y esfuerzo por parte de los pacientes en la terapia y la rehabilitación.

 

Sin embargo, las Disartrias Severas, también llamadas Anartria, son el tipo más grave de disartria, y consiste en que los síntomas y consecuencias impiden casi al cien por ciento el habla y la articulación de las palabras por parte de los pacientes. Comúnmente, estas son causadas por las enfermedades degenerativas del cerebro, como las demencias, y como es evidente, tienen un mal pronóstico o no tan positivo como las leves y moderadas.

Según el nivel afectado

Se pueden clasificar en tres tipos, sin embargo, dos de ellos se orientan principalmente en una sola zona del Sistema Nervioso Central, estos son la Central, de Conducción y Periférica.

La disartria central y la periférica o de tipo cortical, están relacionadas en vista de que tratan de una lesión que ocurre en la terminación del tracto córtico espinal, específicamente en las astas anteriores a la médula, tal como en la Escleosis Lateral Amiotrófica de Chaikover, o también llamada ELA.

Estos tipos de Disartrias también se pueden observar en la Miastenia, una enfermedad donde la disartria se caracteriza por un constante cansancio y fatiga, la voz, en esta enfermedad es susurrada, y la articulación y modulación es progresivamente más difícil. El agotamiento en estas personas al hablar, viene dado principalmente por el bloqueo en cuando a la unión neuromuscular.

Disartria, estrategias de intervención logopédica

Causas o Etiología

La etiología o las causas de esta enfermedad, como se debe intuir, son muchas, gracias a que tiene muchos nervios y músculos que pueden ser afectados. El cerebro es un órgano muy delicado, y ni hablar del Sistema Nervioso Central, por lo tanto, cualquier lesión, por leve que sea, podría causar la aparición de la Disartria sin aviso previo.

El nivel de gravedad o severidad de esta enfermedad, está directamente relacionado con la causa, ya que si la causa es un leve traumatismo o contusión, lo probable es que sea rehabilitable y que las condiciones mejoren para el paciente, sin embargo, si la disartria es causada por un infarto cerebral severo, o una enfermedad degenerativa y progresiva del cerebro pues la gravedad de la afección será mucho mayor e incluso por más tratamiento y rehabilitación que la persona reciba no podrá recuperar el control total de los músculos y los nervios faciales, aunque no es imposible.

Las causas son muy numerosas, y entre ellas se encuentran los accidentes cerebrovasculares, los cuales son la principal causa de Disartria en los adultos, al igual que los tumores cancerígenos o benignos, que pueden causar alguna lesión en la corteza cerebral o en el Sistema Nervioso Central que pueda traer más de una consecuencia.

Las parálisis cerebrales, la arterioesclerosis, la poliomielitis, miositis y la Esclerosis Lateral Amiotrófica también son causas destacables de la disartria. Incluso las infecciones, traumatismos craneales, contusiones, el alcoholismo y otras intoxicaciones,  las distrofias musculares, la corea, atetosis y la parálisis pseudo bulbar por daño corticobulbar bilateral son también otras causas de esta enfermedad que suele ser muy común.

Incluso, la miastenia grave, las poli neuropatías periféricas, la ataxia de Friedrich, y las distonías deformantes y focales son enfermedades muy comunes que suelen llevar la disartria como un síntoma bastante recurrente.

Por último, no se puede olvidar la presencia de diferentes síndromes y demencias que son los más graves causantes de la disartria severa o la anartria, entre ellas la Esclerosis Múltiple, la Enfermedad de Wilson, la Demencia de Pick, la Demencia de Alzheimer y otras demencias más que no resultan tan frecuentes.

Síntomas o Cuadro Clínico

Existen muchas variaciones de los síntomas en esta enfermedad, pues al las causas ser tan amplias el cuadro clínico también se extiende, sin embargo se pueden resumir en 4 síntomas específicos. La sustitución de las palabras o sílabas, la omisión de sílabas y fonemas, la inserción de sonidos, es decir, la creación de sonidos que no existen en el idioma y la distorsión o alteración de cómo se pronuncian algunas palabras.

En la sustitución, se trata de el error de la articulación de las palabras, por las cuales el sonido es reemplazado por otro total o parcialmente diferente, esto más que todo se debe a que el niño o la persona trata de emitir un sonido, pero como se le hace difícil trata de realizar otro para lograr expresarse e intentar que le entiendan. Este es muy común en las disartrias, sin embargo, resulta ser también el más difícil de corregir.

La omisión se enfoca en saltarse los fonemas o sílabas correspondientes a la frase o palabra en vista que es muy difícil o requiere mucho esfuerzo el cual la persona no puede ejercer. La inserción no es más que el intercalas un sonido o agregar un fonema en la palabra que simplemente no corresponde a ella. Por último la Distorsión, que tal como lo dice su nombre, es el articular los sonidos de forma incorrecta, pero que aún así llega a ser muy similar a lo que en verdad quiere decir.

Además, el paciente también puede presentar otras dificultades como tener el ritmo adecuado de habla, la incapacidad de alzar la voz más que un susurro, una voz muy tensa, nasal, áspera y monótona, volumen desigual del discurso, rigidez en los músculos de la cara o de la lengua, babeo incontrolable o incluso dificultad para poder tragar y masticar los alimentos y las bebidas.

Diagnóstico

El diagnóstico de esta enfermedad puede realizarse de diversas maneras, y tiene diferentes estaciones o pasos del proceso, pues cuando una persona va a revisión por problemas de este tipo, primero corroboran que no se trate de alguna demencia o de algún trastorno motor más grave.

Los médicos especialistas revisan la historia médica del paciente, y seguido de esto realizan un examen físico completo, de manera que se corrobore la presencia o no de alguna afección motora. Seguido de esto se realizan diversos exámenes para poder determinar en sí el origen del trastorno del habla.

En primer lugar se busca realizar pruebas de imagen del cerebro, tales como la tomografía compurarizada o TC o alguna imagen de resonancia magnética IR. Con ellas se crean imágenes del cerebro y se observa si existe alguna lesión o tumor en el cerebro que pudiera haber causado el trastorno. Además de las imágenes, también se proceden a realizar estudios del cerebro, así como del Sistema Nervioso Central por medio de electroencefalogramas, resumido EEG, los cuales pueden ser utilizados con el fin de medir la actividad eléctrica del cerebro. 

Un EMG o electromiograma evalúa la activida eléctrica de los nervios, los cuales estarían transmitiendo mensajes a los músculos, de esta manera se comprobaría que funcionen o no correctamente. Incluso otras pruebas que permitan estudiar la conducción de las señales por los nervios, su fuerza y velocidad de acción.

 ¿Qué es la Disartria?

Además, las pruebas de sangre y orina también son necesarias para diagnosticar esta enfermedad, sobre todo para poder clasificar el tipo de disartria, ya sea por una infección o una intoxicación por veneno, droga o alcohol. También se suelen realizan exámenes de la médula espinal a través de una punción lumbar, extrayendo una muestra del líquido encefaloraquídeo de la persona, ubicado en la espina, para así diagnosticar mediante un laboratorio si hay infecciones graves o trastornos del SNC, como la ELA, la EM o cáncer de cerebro o médula espinal. 

Por último, se realizan también pruebas neuropsicológicas, para determinar la capacidad cognitiva de la persona, evaluando su lenguaje, sus habilidades espaciales, la memoria, el razonamiento, la lógica y la razón. De esta manera se puede determinar correctamente si la disartria es causada por algún tipo de demencia y cual tipo de enfermedad del cerebro es la responsable ya que muchas veces esta condición no afecta la función intelectual del paciente.

Complicaciones

Las complicaciones que un paciente con disartria pueden variar, dependiendo de la causa y del estado emocional de la persona en cuestión. Si la disartria fue causada por una enfermedad degenerativa y progresiva, pues esta puede ir empeorando a medida que la enfermedad del cerebro vaya aumentando su gravedad, como es el caso de las demencias que cada vez se hacen más graves. 

Sin embargo, cuando la causa no es más que algún traumatismo, golpe, intoxicación, entre otros, las más graves complicaciones dependen del estado de ánimo y emocional del paciente. Los problemas de comunicación por supuesto se irán aumentando, más aún si la persona se desespera por no poder comunicarse de la manera correcta o no saber como hacer que le entiendan. Además, pueden surgir muchas dificultades sociales en relación al paciente, ya que la relación entre sus amigos y familiares serán entre los que de verdad quieran hacer el intento de entender o establecer una conversación con él. 

Por último, la más grave complicación que un paciente puede sufrir es la depresión, esto porque es necesario que el paciente tenga los ánimos al todo dar, para poder recuperar por medio de la rehabilitación y la terapia, el control de los nervios y músculos y así poder hablar de nuevo correctamente. Si la persona no tiene la motivación para lograrlo y se deprime, se cierra y excluye hasta a sus familiares más cercanos, nunca se le será posible la recuperación. 

Para evitar esto muchas veces es necesaria la participación de un psicólogo, que atienda no solo a la familia, si no al paciente también, para que el proceso de recuperación y de adaptación a esta enfermedad sea más fácil. Es importante que los familiares se abran hacia el afectado, para que este se abra de igual manera y comparta cómo se siente y que sepa que sus amigos y familiares más cercanos estarán para él durante todo el proceso. 

Pronósticos o expectativas

Según la causa por la que surgió la disartria, los síntomas que sufre la persona pueden mejorar, así como la articulacion de las palabras y la capacidad de habla en su totalidad. Sin embargo, también pueden permanecer exactamente igual e incluso empeorar a medida que pasa el tiempo de manera rápida o lenta. 

Para los pacientes que sufren de la Esclerosis Lateral Amiotrófica, o ELA, a medida que va avanzando la enfermedad, la capacidad de hablar finalmente se va perdiendo progresivamente, por deberse a una enfermedad generativa.

También, la disartria que viene provocada por los ACV o infartos, pueden mejorar  con un debido tratamiento de rehabilitación, puesto que no empeorará. Esto también sucede con las disartrias que aparecen luego de alguna operación de la lengua o la laringe.

Tratamiento de Disartria

Tratamientos

El tratamiento par esta condición se centra más que todo en la rehabilitación y el tratamiento terapéutico para lograr recuperar el control de los nervios y de los músculos faciales y bucales para poder articular correctamente las sílabas y todos los fonemas. 

Además también se enfoca en curar la causa adyacente que ocasionó el trastorno siempre que sea curable, para así poder mejorar el proceso de rehabilitación.  La intensidad de la terapia dependerá directamente de la gravedad de la disartria, la cual la determina el patólogo que esté encargado, y luego determinará un plan de tratamiento para recuperar el habla normal o mejorar su discurso. 

 El programa que establecerá el patólogo principalmente deberá incluir, dependiendo por supuesto de la condición del paciente, diferentes aspectos que giran alrededor de el proceso articulatorio. 

Los ejercicios comprenden el fortalecimiento de las mejillas, los labios, la lengua y el velo, ejercicios de mímica facial, movimientos linguales, gimnasia respiratoria, habla silabeada, lectura fraseológica, repetición de diversas frases y oraciones marcando la articulación, habla con lentitud exagerada y sincronización entre la escritura y la lectura. 

Se buscará mejorar la monotonía de la voz, la disentonía, la fluidez, el control del aumento de la intensidad, el timbre espástico, la resonancia nasal, el timbre parético, la articulación, la respiración e incluso la deglución, estimulando los labios, lengua y faringe, ejercitando con mímica facial, técnicas masticatorias y de empuje, postura corporal y adecuación a la dieta. 

Disartría por Accidente Cerebro Vascular

Se entiende como Accidente Cerebrovascular o cardiovascular, al padecimiento que perjudica directamente a los vasos o arterias sanguíneas que forman parte del torrente, que se encuentra en el cerebro, causada por una suspensión repentina, por lo cuál si no hay flujo de sangre, en el cerebro, no puede recibir oxígeno ni nutrientes (provocando generalmente, consecuencias como una hipoxia cerebral).

Es una emergencia médica que debe ser tratada de inmediato, para que los daños y complicaciones cerebrales sean mínimos. Entre las consecuencias que deja un ACV se encuentra la disartría, ya que suele afectar áreas del cerebro, al haber disminución de la sangre venosa y arteriosa en dicho órgano, comprometiendo elevadamente zonas cognitivas de importancia en el lenguaje -donde se pudo haber causado deterioro o atrofiamiento-.

La disartria se puede presentar, antes de que se manifieste en su totalidad el accidente cerebrovascular, ya que uno de los síntomas de estos, es la dificultad para comunicarse y expresarse con las demás personas. Si no se trata a tiempo, el daño que puede causar es tan elevado, que el paciente en ocasiones únicamente hace emulaciones de sonidos sin sentido y no puede entenderse lo que quiere decir.

Disartría en los niños

Se conoce como disartría infantil a la modificación neurológica, que regula directamente el control voluntario del lenguaje y la comunicación. Se manifiesta por damnificación en la caja craneana, que surgen en el nacimiento por problemas en el embarazo, o que pueden ocasionarse durante y después de nacimiento. De igual forma, suelen ser causada al haber padecido un traumatismo o una contusión cerebral, un accidente cerebro vascular o a raíz de una enfermedad del cerebro degenerativa. 

Entre lo síntomas principales,que  se presentan en los pacientes, están las dificultades para respirar (suele ser irregular), falta de aire al momento de hablar o emitir sonidos, voz de carácter afónico, nasalizada y su articulación suele ser forzada. Por lo cual, muchas veces no se les comprende que quieren decir. 

La disartría en los niños, se clasifican según el área de funcionalidad que fue afectada en el Sistema Nervioso Central (S.N.C), entre ellas se encuentra:

  • D. Espástica: Se ocasiona por la inmovilización parcial de un músculo, por dificultades neurológicas, es caracterizada por una ligera resistencia a los movimientos motrices musculares, se logra emitir sonidos del habla, sin embargo se percibe forzado.
  • D. Flácida: Se manifiesta por daño en los trastornos del tono y en los movimientos de los músculos fonéticos encargados del habla.
  • D. Atáxica: Este tipo de disartría, se muestra por una lesión en el cerebelo y complica en un grado severo la dificultad para hablar.
  • D. Hipocinética: Es característica de la enfermedad de Parkinson, el habla suele ser lenta y en un tono de voz bajo. Se presenta por fallas en áreas cognitivas del cerebro que también influyen en el Parkinson.

  • D. Mixtas: Es el trastorno que no tiene una sola causa determinada, y es uno de los tipos de disartría más graves que existen, ya que es la combinación de varias de las disartrías y la emulación del habla no es manifestada de forma concreta, por lo cual hay disfunción del lenguaje. Se presenta generalmente en la esclerosis múltiple.
  • Anartria: Es el mayor grado de severidad de disartria que existe, y no se manifiesta sonido alguno por la degeneración motora de los músculos del habla, la articulación verbalmente no existe. Los infantes que padecen de esta disartria no emulan las palabras y en ocasiones pueden manifestar ciertos sonidos, pero nada concreto ni que pueda entenderse. 

La disartria, características, tipos y más

El tratamiento de los niños que padecen de esto, no se puede trata únicamente con logopedia, ya que existe también déficit motriz, además de las diferentes alteraciones que existen en el sistema nervioso, Por lo cual, se debe hacer fisioterapia y distintas actividades, para regenerar las afecciones 

El diagnóstico se debe realizar lo más temprano posible, para que el pronóstico sea el mejor. No existe una cura determinada para el trastorno, sin embargo existen altas probabilidades de que se mejore el paciente si se establece un tratamiento constante. Este se hace mediante pruebas logopédica, y neuropsicológica, se miden los niveles cognitivos y en cual clase de Disartría se encuentra el paciente.

Si el paciente es menor a cinco (5) años, se hace un intervención de forma principal e indirecta, el tratamiento consiste en terapias del tono y terapia miofuncional. Si es mayor de seis (6) años, suelen ser un poco más conscientes de lo que está sucediendo, además de colaborar con los ejercicios. Se hacen actividades que ayudan a regular la postura, la respiración, y la entonación de fonemas.

Diferencias entre Disartria y Afasia

Se entiende como afasia al trastorno de la dificultad de comunicación, e interacción con las demás personas, provocado por lesiones cerebrales. Suele afectar además del habla, el aprendizaje, dificultades para aprender a leer y escribir. Suele presentarse en adultos que presentaron un derrame cerebral, tumores -generalmente, glioblastomas multiformes–  demencia u otras lesiones que se presentan usualmente.

Existen diferentes tipos de afasia, entre ellas se encuentran:

  1. Afasia expresiva: El paciente se encuentra consciente de lo que necesita expresar, pero tiene dificultad para comunicarlo o redactarlo.
  2. Afasia receptiva: Puede leer con facilidad o escuchar la voz de una persona, pero no termina de comprender lo que está leyendo o escuchando.
  3. Afasia anómica: No tiene un vocabulario correcto, por lo cual no hace uso de las palabras adecuadas para describir cosas, situaciones o eventualidades.
  4. Afasia global: Es la peor afasia de todas, ya que el paciente no comprende lo que se le dice, no tiene capacidad de leer y tampoco puede escribir.

Entre las principales diferencias entre la disartría y la afasia, es que la disartria es una dificultad directamente motriz, que se ocasiona por zonas afectadas del cerebro y la afasia tiene otras causas, además de tener otras consecuencias o dificultades, totalmente diferentes al trastorno del lenguaje.

El tratamiento de las afasias suele ser únicamente fisioterapeutico, acompañado de actividades que fomentan el lenguaje, además de aparecer en adultos por los accidentes que se presentan normalmente, no suelen manifestarse en infantes de ninguna forma.

Neurologopedia y la Disartria

La afasia se diagnóstica mediante observación, denominado como diagnóstico primario. Ante la sospecha de la posible afasia, y de los antecedentes clínicos, se hace una prueba para ver si existe trastorno del habla, en el cuál se determina si existe o no, y en el caso de que si haya, se mide su clasificación para ver que áreas del lenguaje fueron afectadas -además del aprendizaje y de la lectura. 

Se deben descartar la mayor cantidad de enfermedades o padecimientos posibles, para darle el mejor tratamiento y que la sintomatología mejore.  Hay lesiones cerebrales, que pueden provocar que no exista trastorno del habla que además de presentar disartria, también presentan estados de confusión.

Ante una alteración del lenguaje lo primero es ver si se trata realmente de una afasia. Para ello hay que descartar otros síndromes que pueden cursar con la misma sintomatología como lesiones cerebrales que pueden simularla, tales como estados de confusión, apraxia del habla, dificultades intelectuales, fonéticas o deglutivas (son las afecciones que evitan que haya un sistema digestivo acorde). 

El test de Token, consiste en un examen donde se manifiestan fichas de diferentes colores, se presentan objetos y letras, donde se busca evaluar la comprensión fonética, visual y comprensiva del paciente para calificar las deficiencias que el mismo tiene. Es un método de diagnóstico sensitivo .

Consejos para comunicarse

El comunicarse con una persona que sufre de esta enfermedad, se pueden aplicar ciertas técnicas para hacerlo todo más fácil, y así ayudar al paciente y sus familiares y amigos para que la relación entre los pacientes y el oyente sea mucho más amena.

Para el paciente

Para la persona que sufre de disartria, lo primero que se recomienda es hablar de manera pausada, tranquilo y sin esforzarse tanto, relajando los músculos que va a utilizar. También se pide que cuando vaya a hablar y no pueda pronunciar la palabra o la sílaba, que no desespere, si no que mantenga la calma y trate de expresarlo con otra palabra o lo intente de nuevo de una manera más pausada y calmada. 

Cuando se trata de establecer una conversación, se aconseja que proponga el tema que desee hablar con tan solo una palabra o una frase corta, sin extenderse demasiado explicándolo, de manera que no se canse tan rápido sin siquiera llegar a la parte del uso de oraciones más complejas. El paciente debería verificar de vez en cuando si el oyente comprende todo lo que está diciendo, además de hablar alto, y realizando frecuentes pausas, de manera de que no se fuercen los músculos ni los nervios. 

Cuando ya esté cansado, se sugiere que limite la conversación, e incluso que le notifique al oyente, ya que de seguro entenderá, esto porque mientras más cansado esté el paciente, más difícil le será hacerse comprender, pues la articulación de las palabras y fonemas serán más débiles. 

El uso de señales, gestos o de apuntar, puede ser de gran ayuda para poder comunicarse bien, sobre todo cuando la persona entre en un punto de desesperación o frustración. Utilizar una libreta y un lápiz o una pizarra pequeña para escribir las palabras que sean difíciles de pronunciar también suelen ser de gran ayuda, sobre todo para comunicar algo rápido. 

Para el oyente

Por otro lado, el oyente también debe tener presente algunos consejos que le ayudarán en su relación con la persona que sufre de disartria. Por ejemplo, reducir las distracciones y el ruido de fondo al momento de hablar con un paciente con esta condición es importante, ya que así se le facilitará entender a la persona, sobre todo si su tono de voz no es muy alto, que es lo más probable. 

Además, es indispensable prestarle atención al hablante, para que la conversación siga un hilo agradable, así como notificarle a la persona cuando se le haga difícil entender la palabra que pronuncia. Si esto sucede, pues repetir la parte que se entendió para que el paciente solo repita lo que no pudo comprender el oyente, y no cansar al paciente repitiendo toda la frase. 

Si aún se le hace dificil poder comprender el mensaje, se sugiere que se realicen preguntas donde la respuesta se reduce a Si o No, o incluso pedir al hablante que escriba el mensaje que desea decir. 

Es importante tener mucha paciencia y comprensión con la persona que sufre de disartria al momento de establecer la conversación, sin embargo, no mostrar sentimientos de lástima ni tristeza, si no tratarlo como una persona normal y que la conversación sea una común, para que  el paciente se sienta cómodo. 

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